Imagen aérea de La Puebla de Los Infantes

Imagen aérea de La Puebla de Los Infantes Ayuntamiento de La Puebla de Los Infantes

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Es cero turístico pero se come de maravilla en este pueblo medieval de 3.000 habitantes: "Cocina local y de la sierra"

Este municipio sevillano destaca por sus elementos góticos y mudéjares y un enclave natural como el embalse de José Torán.

Más información: Este pueblo de Sevilla de menos de 5.000 habitantes esconde "una gastronomía exquisita" y es perfecto para una ruta medieval

Sevilla
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Lejos de las rutas masificadas y del turismo de postal, La Puebla de los Infantes se presenta como un destino tranquilo donde el tiempo parece detenerse.

Este municipio sevillano, con menos de 3.000 habitantes, conserva una fuerte esencia medieval y una gastronomía ligada a la sierra que sorprende a quienes lo visitan.

La Puebla de los Infantes se encuentra en las ramificaciones de la Sierra Norte y destaca por un entorno marcado por el agua y la montaña.

Turismo de la Provincia de Sevilla señala este enclave como uno de los más representativos de la herencia gótico-mudéjar en la provincia. El municipio mantiene su fisonomía histórica y un conjunto patrimonial poco común en pueblos de su tamaño.

El patrimonio histórico se articula en torno a cuatro monumentos clave. El Castillo de La Puebla de los Infantes, una fortaleza del siglo XIV, domina la parte más alta del casco urbano y cumplió una función estratégica en la defensa de la ruta hacia Extremadura.

La Ermita de Santiago, de la segunda mitad del siglo XIV, se considera la primera iglesia del pueblo. La Ermita de Santa Ana, de finales del siglo XV, se integra en el corazón del barrio más antiguo.

Elementos góticos y mudéjares

La iglesia de Nuestra Señora de las Huertas combina elementos góticos y mudéjares y conserva una destacada colección de arte sacro.

El casco antiguo, conocido como el barrio de la Medina, mantiene calles estrechas y empinadas con casas encaladas que se adaptan a la ladera del cerro del castillo.

Este trazado responde al modelo de los asentamientos medievales fronterizos surgidos tras la reconquista castellana del siglo XIII, cuando las tierras se repartieron entre los Infantes de la Cerda.

La localidad completa su oferta con espacios como el Lavadero Público "Las Pilas", del siglo XIX, y el Museo Etnográfico "Curro el Herrero", que reúne herramientas y enseres de la vida rural tradicional.

Embalse José Torán

A ello se suman enclaves naturales como el embalse de José Torán y la mina de La Jabata, un espacio de alto valor histórico faunístico.

La gastronomía actúa como otro de los grandes atractivos. La cocina local se basa en productos de la sierra y la huerta, con platos de caza como el venado y el jabalí, setas de temporada y dulces tradicionales.

Estos sabores cobran especial protagonismo en fiestas como Las Candelas, declaradas patrimonio inmaterial de Andalucía, y en la Feria de la Tapa, donde destacan productos como tagarnina.