El pasado miércoles estaba marcado en el calendario de todos los andaluces como un día crítico en lo que a la situación meteorológica se refiere debido a la borrasca Leonardo. Sin embargo, Sevilla ha logrado esquivar, relativamente, el temporal.
Al contrario que otros puntos de Andalucía como el municipio gaditano de Grazalema -donde ha llovido tanto que el agua incluso ha salido por los enchufes-, la pasada jornada se caracterizó por lluvias persistentes en todo el territorio sevillano pero que no acarrearon graves incidencias.
Sin embargo, el agua que ha caído aún tiene que bajar, lo que supondría el incremento de los caudales de ríos pertenecientes a la cuenca del Guadalquivir. Y aquí es donde ahora está la preocupación.
El pasado miércoles tres ríos de Sevilla alcanzaron el nivel rojo: el Corbones, Guadaíra y Guadaimar a su paso por Puebla de Cazalla, Alcalá de Guadaíra y Sanlúcar la Mayor respectivamente. También lo hizo el arroyo de Santiago-Utrera.
En el caso de la capital, fue la crecida del arroyo Miraflores lo que más problemas acarreó. Esta provocó el corte de la SE-20 y el desvío del tráfico en la barriada de Valdezorras.
En cuanto a la situación del río Guadalquivir, según los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la situación se torna peligrosa cuando llega a los 3.000 metros cúbicos.
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), en un comunicado emitido, sostiene que "a mayor incidencia se localiza en el núcleo urbano de El Palmar de Troya, afectado por dos arroyos no regulados y por el río Salado".
Asimismo, "el río Corbones ha experimentado una importante subida de nivel, generando problemas en Puebla de Cazalla. La presa de esta localidad ha sido cerrada esta mañana para no incrementar el caudal circulante".
Por esta razón, ahora toca estar pendientes a cómo evolucionan los caudales, por este motivo, muchas instituciones han activado los protocolos correspondientes por si se diese algún inconveniente.
En el caso del Ayuntamiento de Sevilla, este mantiene cerrados los parques y jardines, el cementerio municipal y las instalaciones deportivas al aire libre. En cambio, estarán abiertos los espacios deportivos cerradas, centros cívicos y se reabrirá el Alcázar excepto sus jardines.
Rachas de viento
Según el último balance del Consistorio, el número de incidencias registradas el pasado miércoles fue 573, 303 relacionadas directamente con la borrasca. "La mayoría de las actuaciones han estado vinculadas con incidencias de tráfico, caída de ramas, árboles y otros objetos de la vía pública".
La Policía Local de Sevilla tuvo que cortar el tráfico de la avenida de La Palmera por riesgo de caída de una de ellas.
La circulación quedó bloqueada después de que los agentes intentasen habilitar desvíos y cortaran tres carriles del sentido hacia la Glorieta Plus Ultra. El suceso tuvo lugar debido a las fuertes rachas de viento que protagonizaron el clima de la ciudad durante toda la jornada.
Y es que, al igual que en días anteriores, se llegaron a alcanzar vientos de más de 70 kilómetros por hora.
Sin trenes
La borrasca Leonardo mantiene bloqueada además toda la circulación ferroviaria de la provincia de Sevilla. Desde primera hora del miércoles, tanto Cercanías como Media Distancia además del Alta Velocidad destino Madrid -con el itinerario habilitado tras el accidente de Adamuz- y los Avant quedaron sin servicio.
Tal y como informaron fuentes de Renfe a EL ESPAÑOL de Sevilla, la interrupción se produjo debido a la que "algunas vías habían quedado dañadas".
Por otra parte, "el estado de las carreteras" por el temporal impidió la habilitación de alternativas por las mismas tal y como se ha hecho en otras ocasiones para facilitar el transporte de los usuarios.
Carreteras cortadas
Según informó el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, un total de 19 vías se vieron afectadas por las precipitaciones. Entre las más destacadas se encontraron la Nacional 630 a la altura del término municipal de Guillena y algunas salidas de la SE-30.
Además, se produjeron cortes en las siguientes vías secundarias: la A-451R1, en El Saucejo; la A-8128 y la SE-5206, en El Coronil; la SE-9225, en Algámitas; la SE-6201 y la SE-6300, en Lebrija; la A-363, en Pruna; la SE-6201 y la SE-5209, en Las Cabezas; la A-361 en Morón de la Frontera; la SE-4104, en Alcolea del Río; la SE-5203, en Arahal y la SE-3102 en Sevilla.
También la A-360 a la altura de Alcalá de Guadaira; las SE-BG-02 y SE-BG-04 en Los Palacios y Villafranca; la SE-485 en Osuna y la A-8126 en Coripe.
Toscano destacó la disminución del tráfico en las carreteras: un 30 por ciento menos que el miércoles de la semana pasada. En cuanto a la actividad aérea, el aeropuerto de Sevilla pudo operar con normalidad durante toda la jornada.
