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Por segunda vez desde su construcción en 2011, el muro de defensa de la capital ha sido activado para contener la rauda crecida del río Guadalquivir.

Este sistema, diseñado para proteger a la ciudad de posibles inundaciones, ha entrado en funcionamiento tras el rápido aumento del caudal provocado por las intensas lluvias que han sorprendido estos días a la capital.

El elemento clave de esta infraestructura son las compuertas del Parque Vega de Triana, que han sido cerradas por orden del Ayuntamiento como medida preventiva para evitar que el agua se desborde y cause daños en las zonas más bajas de la ciudad.

Bomberos de Sevilla la primera vez que se cerraron las compuertas en marzo de 2025. EFE

El Guadalquivir ha sido históricamente una fuente de riqueza para Sevilla, pero también una amenaza en épocas de crecidas. A lo largo de la historia, la capital hispalense ha sufrido importantes inundaciones debido a la proximidad del río, lo que hizo necesario el desarrollo de un sistema moderno y eficaz para minimizar los riesgos.

Es por ello que hace 14 años se diseñó esta infraestructura capaz de contener el agua en situaciones extremas, una medida que José Luis Sanz no ha dudado en activar ahora ante la actual emergencia.

Las compuertas pueden activarse tanto de forma automática como manual y están construidas con acero inoxidable para resistir la presión del agua. Con una longitud de 5,86 metros, una altura de 4 metros y un grosor de 0,35 metros, cada una pesa aproximadamente 5.000 kilos.

Su mecanismo permite cerrarlas en apenas cuatro minutos de manera automática, mientras que el cierre manual requiere unos 20 minutos.

En esta ocasión, han sido los Bomberos de la capital hispalense quienes han procedido al cierre de las compuertas.

Por su parte, la Policía Local mantiene la vigilancia en los cauces del río con la colaboración de Protección Civil, y ya se ha comunicado a los usuarios el cierre tanto de las instalaciones deportivas como del parque de Vega Triana.

Las compuertas pararían una posible inundación. EFE

La activación del muro de defensa ha marcado un antes y un después en la gestión de riesgos en Sevilla. Aunque no había sido necesario en más de diez años, su cierre en dos ocasiones en menos de un año ha demostrado su importancia ante la protección de la ciudad.

De momento, el Ayuntamiento también mantiene cerrados los parques y jardines de la ciudad, así como el cementerio y el jardín de los Reales Alcázares.