Un cartel que anuncia la venta de un piso. Sevilla
Salarios mínimos y viviendas inalcanzables: casi la mitad de los sevillanos debe destinar el 40% de sus ingresos a hipotecas
El precio del metro cuadrado alcanzó un máximo histórico de 2.720 euros en diciembre de 2025
El barrio de La Macarena representa un nivel de endeudamiento para el sevillano medio del 41 por ciento.
Más información: Casi la mitad de los sevillanos cobra, como máximo, el Salario Mínimo Interprofesional
La provincia de Sevilla enfrenta una situación crítica en el acceso a la vivienda. Casi la mitad de los sevillanos no llega a los 1.200 euros, lo que implica que deben destinar más del 40 por ciento de su sueldo en el pago de la hipoteca.
Según los datos del último informe publicado por Comisiones Obreras (CCOO) sobre la base de cifras de la Agencia Tributaria, aproximadamente un 45 por ciento de los sevillanos percibe, como máximo, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), lo que representa un obstáculo importante para la adquisición de un inmueble.
El informe, correspondiente a 2024, indica que el SMI anual bruto se situó en 15.876 euros, equivalentes a 1.134 euros mensuales distribuidos en 14 pagas.
Frente a esta cifra, el mercado inmobiliario sevillano ha registrado incrementos continuos: el precio del metro cuadrado alcanzó un máximo histórico de 2.720 euros en diciembre de 2025, con una variación anual del 13 por ciento según datos del portal Idealista.
El acceso a la vivienda depende, además del salario, de la política de los bancos, que establecen criterios propios sobre quién puede recibir una hipoteca.
Estos criterios incluyen límites de endeudamiento que suelen oscilar entre el 30 y el 40 por ciento de los ingresos mensuales, dependiendo de la entidad y de su percepción del riesgo de impago.
Considerando que una vivienda mínima para vivir cómodamente requiere entre 50 y 60 metros cuadrados, la situación se complica. Tomando como referencia un piso de 50 metros cuadrados y el precio medio del metro cuadrado en Sevilla, el coste de un inmueble ascendería a 136.000 euros.
Con un tipo de interés medio del 3 por ciento a 30 años, la mensualidad de la hipoteca sería de 573 euros. Esto representa un porcentaje de endeudamiento del 50,5 por ciento para un trabajador que cobre el SMI, superando con creces los límites establecidos por los bancos.
Estos cálculos evidencian que casi la mitad de los sevillanos no puede acceder a una vivienda propia en condiciones dignas.
Barrios fuera del alcance
La dificultad se acentúa al desglosar la información por barrios. Según los precios recogidos por Idealista, únicamente Pino Montano, Torreblanca, Parque Alcosa y Bellavista podrían resultar alcanzables para quienes perciben el SMI, aunque incluso en estos casos la concesión de hipotecas depende de la entidad financiera y del tamaño del inmueble.
Barrios tradicionalmente cotizados, como La Palmera, Los Bermejales, el Centro, Los Remedios, Nervión, Santa Clara, Santa Justa, Triana o Prado de San Sebastián, quedan fuera del alcance de quienes perciben los ingresos mínimos.
El factor determinante es el porcentaje de endeudamiento que supondría la compra de una vivienda en estas zonas.
En el Centro, por ejemplo, el precio del metro cuadrado asciende a 4.014 euros. Un piso de 50 metros cuadrados alcanzaría un valor de 200.700 euros, lo que con un interés del 3 por ciento derivaría en una cuota mensual de 853 euros.
Esto representa un endeudamiento del 75 por ciento para un trabajador con SMI, una cifra que hace inviable la compra de un inmueble en esta zona para la mitad de la población.
La situación se repite en otros barrios históricos. En La Macarena, un distrito popular y hasta hace una década accesible, el precio del metro cuadrado se sitúa en 2.190 euros.
La compra de un piso de 50 metros cuadrados supondría una hipoteca de 109.500 euros y una mensualidad de 465 euros, equivalente al 41 por ciento de los ingresos de un trabajador con SMI, también por encima del límite prudente que establecen los bancos.
En Sevilla Este, la periferia de la ciudad, los precios alcanzan los 2.416 euros por metro cuadrado. Una vivienda de 50 metros cuadrados supondría una hipoteca de 120.000 euros y una cuota mensual de 510 euros, lo que representa un endeudamiento del 45 por ciento.
Aunque más accesible que el Centro, continúa resultando imposible para quienes perciben el SMI.
Pino Montano o Torreblanca
Por el contrario, barrios como Pino Montano ofrecen mayor viabilidad. Con un precio de 1.866 euros por metro cuadrado, un piso de 50 metros cuadrados costaría 93.300 euros, con una cuota mensual de 397 euros y un porcentaje de endeudamiento del 35 por ciento.
No obstante, este margen aún depende de la política interna de cada banco y del tamaño de la vivienda, ya que un incremento a 60 metros cuadrados elevaría el endeudamiento al 42 por ciento, situando nuevamente el acceso a la vivienda fuera del alcance de gran parte de la población.
Torreblanca y Parque Alcosa se presentan como las opciones más económicas. En Torreblanca, el metro cuadrado cuesta 740 euros, lo que mantiene el endeudamiento por debajo del 15 por ciento.
En Parque Alcosa, con un precio de 1.667 euros por metro cuadrado, la cuota mensual supondría un 31 por ciento de los ingresos, un porcentaje más asequible y negociable con las entidades bancarias.
Estos datos revelan una situación estructural en la que los ingresos mínimos no permiten acceder a la mayoría de las viviendas de Sevilla.
Los bancos aplican criterios estrictos de endeudamiento que dejan fuera a gran parte de la población, mientras que los precios de la vivienda continúan escalando.
El contraste entre barrios periféricos y zonas históricas o centrales evidencia un fenómeno de segregación económica, en el que los trabajadores con sueldos bajos se ven relegados a determinadas áreas periféricas o de menor valor inmobiliario.
El precio sigue en alza
Los datos de Idealista subrayan, además, que la tendencia alcista de los precios no se detiene. La construcción de infraestructuras como la línea 3 del metro influye en el encarecimiento de barrios como Pino Montano, reduciendo la oferta de viviendas asequibles incluso en zonas tradicionalmente más accesibles.
En síntesis, Sevilla presenta un escenario en el que el acceso a la vivienda se convierte en un desafío casi insuperable para quienes perciben el SMI.
El precio de la vivienda, los límites de endeudamiento impuestos por los bancos y la distribución territorial de los inmuebles generan una situación de exclusión para casi la mitad de la población.
Este fenómeno no solo afecta la capacidad de compra, sino también la movilidad residencial y la elección de barrios, condicionando de manera directa la vida de los sevillanos.