El empresario José Antonio Rodríguez, creador de la ginebra Puerto de Indias y de la patente de las mascarillas.

El empresario José Antonio Rodríguez, creador de la ginebra Puerto de Indias y de la patente de las mascarillas. Cedida

Sevilla

La jugada maestra de José Antonio: vendió en el mejor momento Puerto de Indias y ahora su ginebra cae en picado

Antes de su nueva venta, el anterior dueño, un fondo de inversión inglés, tuvo que refinanciar una deuda de 30 millones de euros.

Más información: José Antonio Rodríguez, de arruinarse a hacerse millonario con la ginebra: "Tengo la patente de la mascarilla que caduca"

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El empresario de Carmona (Sevilla) José Antonio Rodríguez ha tenido estos días sentimientos encontrados y cierto estupor, aunque lo preveía, tras conocer que la ginebra rosa Puerto de Indias que él creó, junto a su hermano a principios de siglo, ha cambiado de nuevo de manos.

Y lo ha hecho en unas condiciones muy distintas a cuando él vendió parte de su empresa de licores en 2018 al fondo de inversión inglés HIG Capital.

En aquel entonces, vendían al año seis millones de botellas de la famosa ginebra rosa por todo el mundo llegando a facturar 65 millones de euros. Ahora, su consumo se ha reducido a la mitad.

De ahí que hace ocho años su compañía fuera valorada en 170 millones de euros y pudo vender el 66% de sus acciones en 110 sin ningún tipo de deuda a sus espaldas.

El resto, lo hizo tres años después, pero ya a la baja porque la convivencia empresarial con los compradores era insostenible.

El valor de la nueva venta al grupo familiar Industrias Licoreras de Guatemala (ILG) se desconoce, pero sí se sabe que hace unos meses el citado fondo inglés tuvo que refinanciar 30 millones de deuda y 'arrastró' al Instituto de Crédito Oficial (ICO), según informó El Economista.

Pero ¿qué ha pasado en el mercado para que su consumo cayera a la mitad? El propio José Antonio reconoce que la irrupción de nuevas ginebras saborizadas, la paralización de la hostelería y del turismo durante la pandemia han influido.

Y por supuesto, también el cambio en los hábitos de consumo y las políticas del Gobierno para aminorar la ingesta de alcohol.

Según ha podido conocer EL ESPAÑOL de Sevilla, hasta este miércoles, lo que se ha firmado ha sido un preacuerdo para llevar a cabo la venta, ya que aún está a la espera de las autorizaciones finales.

El grupo guatemalteco cuenta con una facturación superior a 450 millones de dólares y es uno de los mayores productores y distribuidores de rones añejos y otras bebidas espirituosas en mercados nacionales e internacionales.

Entre sus productos más reconocidos figura ron Zacapa, considerado uno de los mejores rones del mundo. Su objetivo con esta compra ha sido, además de incorporar una marca líder, es poder distribuir sus productos por Europa.

Otros proyectos empresariales

Mientras tanto, el creador de esta ginebra rosa sigue con su actual empresa de destilería Andalusi Beverages S.L. Su historia vital y laboral es larga. No le da ningún miedo cambiar de sector, tanto si las cosas se tuercen como si van bien.

Muestra de ello es que en pocos años pasó de arruinarse en la construcción -su profesión es albañil- a hacerse millonario con la famosa ginebra rosa de Puerto de Indias, junto a su hermano Francisco en una destilería centenaria de la localidad. Todo ello, tras un exitoso error en la maceración de las fresas.

Ahora también tiene otros proyectos empresariales en mente. Hace unas semanas su empresa obtuvo una patente europea para poner en el mercado una mascarilla que "avisa" cuando deja de ser eficiente, que él mismo inventó durante la Covid. Es decir, cuando caduca, cambia de color.

A José Antonio se le encendió la bombilla en uno de sus viajes en el AVE a finales de 2020 cuando vivía en Madrid y observó que la mascarilla de la señora que viajaba a su lado "estaba muy usada" y tuvo miedo a que no le protegiera de coger el virus que atemorizó al mundo entero.

"Pensé que si una aspirina tiene caducidad, una mascarilla también puede tenerla", asegura José Antonio a este medio. Fue entonces cuando empezó a llamar a las distintas puertas para hacer realidad su idea.

Con la empresa privada no pudo ser, así que finalmente firmó un acuerdo de colaboración con el grupo de investigación OMEGAs, liderado por el profesor del Centro de Nanociencia y Tecnologías Sostenibles (CNATS) de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), José María Pedrosa.

Este ha desarrollado la idea junto a los investigadores Javier Roales y David Rodríguez. La explotación comercial de esta tecnología le corresponderá a José Antonio Rodríguez, quien ha financiado la investigación y quien ya está trabajando en el desarrollo de los primeros prototipos y en la búsqueda de alianzas con empresas del sector sanitario y de equipos de protección individual.