Imagen del exterior de la fábrica La Cartuja.

Imagen del exterior de la fábrica La Cartuja. EP. Sevilla

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La esperanza de los trabajadores de La Cartuja para 2026: las vajillas de las abuelas seguirán con dos ofertas sobre la mesa

Los empleados se han decantado por uno de los pujantes alegando mayor "confianza" en su proyecto.

Ahora, ambas entidades tienen hasta el 8 de enero para mejorar sus ofertas.

Más información: El SOS de los trabajadores de vajillas 'La Cartuja', en crisis: de sobrevivir a guerras a buscar un empresario para resucitar

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Las vajillas de las abuelas, las mismas que tenían un hueco incluso en el menaje de la Casa Real, podrán seguir haciéndose gracias a dos ofertas sobre la mesa. Y es que dos compradores han puesto el ojo en la mítica fábrica de loza de La Cartuja, propiedad de la familia Zapata.

Se trata de Porcelanas de Levante Siglo XXI, S.L. y Atlantic Cooper, liderada por Javier Targhetta, aunque este último y las dos hermanas chilenas que trae como inversoras cuentan con el apoyo de un sector concreto: los trabajadores, quienes ya se han decantado formalmente por el empresario.

No obstante, cabe destacar que la Justicia ha dado de plazo hasta el próximo 8 de enero para que los pujantes mejoren sus ofertas.

El pasado 9 de octubre se supo que la familia Zapata cerraría la emblemática fábrica. Posteriormente, administraciones y empresarios se marcaron como objetivo que la venta se realizara antes de que acabara 2025 para no perjudicar a los trabajadores.

Pues bien, contando ya los primeros días del nuevo año, todavía habrá que esperar para llegar al final del proceso.

Más "confianza" en Targhetta

El último movimiento ha sido el posicionamiento formal de los 36 trabajadores de la empresa en la compra de la misma. La propuesta del empresario Targhetta ha sido la elegida, según explican a este periódico, por la "confianza" generada.

Los empleados -ahora en situación de ERTE- han decidido presentar un escrito ante el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla trasladando su decisión y cuáles son las razones del 'sí' a Targhetta y del 'no' a Porcelanas del Levante S.L.

Una serie de alegaciones que se enviaron pasadas menos de 48 desde que se abriese el plazo porque, tal y como explica José Hurtado, empleado de La Cartuja y secretario de la Federación de Industria de CCOO-A, a este medio no quieren alargarlo más.

"Queremos que esto se solucione cuanto antes", acata.

El primer motivo que destaca el escrito es la "solvencia y capacidad empresarial" de Targhetta.

En este sentido, la plantilla -representada por María Cárdenas, Daniel Catillo y José Hurtado- considera que es un empresario "de éxito que puede aportar los recursos económicos y humanos que la compañía necesita".

"Compromiso" con el negocio

En segundo lugar afirman que la de Targhetta es una "apuesta decidida por ULTRALTA, S.L., ya que desde que mostró interés a través de sus letradas ha manifestado su convencimiento por continuar con el negocio de La Cartuja", una entidad que, cabe recordar, ha pasado de 300 trabajadores a solo 36 desde que se fundó hace alrededor de 200 años.

La "transparencia y cercanía" con los empleados ha sido otro de los puntos que estos últimos han considerado decisivos para mostrar su apoyo al ofertante.

En este sentido subrayan que "desde el comienzo ha mostrado interés de conocer nuestras impresiones y requerimientos".

Además de que "en todo momento" Targhetta habría "condicionado la presentación de su oferta a la obtención de la conformidad" de los empleados.

Los trabajadores hablan también del "compromiso irrevocable por continuar con el negocio de La Cartuja en Sevilla" poniendo el foco en la "fabricación de piezas de loza y no de otros materiales".

Al respecto señalan que, aunque pueda parecer "irrelevante", entienden que el "valor" de la fábrica reside en el "mantenimiento de su tradición como fabricante de loza frente a otros materiales como la porcelana".

El "apoyo que ha conseguido Targhetta de las autoridades" es otro de los puntos que resaltan en el escrito así como el "haber explicado abiertamente su proyecto de adquisición".

El mismo se caracteriza por, en primer lugar, seguir manteniendo la actividad productiva en Sevilla.

El grupo inversor pretende mantener a la mayoría de los empleados e invertir en recursos humanos, materiales, y maquinarias.

El proyecto incluye también la incorporación de personal directivo en determinadas áreas a corto plazo.

Las razones de la falta de apoyo

En el documento presentado al Juzgado de lo Mercantil ha mostrado su falta de apoyo a la otra oferta que hay sobre la mesa, la propuesta por Porcelanas de Levante Siglo XXI, S.L., entidad que explota la marca Porvasal.

El posible vínculo con el mismo accionista de Ultralta -grupo que ya controló Porvasal- genera dudas sobre la independencia y los cambios reales.

Según el texto, Porcelanas de Levante S.L. "tiene un socio único, la sociedad Alpha Unión, S.L. cuya solvencia y titularidad última no puede analizarse, al tener cerrado el registro mercantil por falta de depósito de cuentas anuales durante los últimos tres años".

Por lo que destacan la "existencia" de "opacidad de la titularidad de la última empresa".

Otro de los puntos que Hurtado considera negativo es el hecho que los representantes del segundo ofertantes "no se han puesto en contacto como sí ha hecho el primero".

Por otra parte, declaran que les consta que "desde la adquisición de la unidad productiva la situación de la empresa y de los empleados dista de ser positiva: el número de empleados se ha visto significativamente reducido y la maquinaria no se encuentra en buen estado".

En último lugar, los 36 trabajadores de la fábrica denuncian los antecedentes de uso de diseños de La Cartuja para fabricar porcelana en Porvasal, lo que "desvirtúa la marca y pone en riesgo el futuro de la unidad productiva" e informan de una denuncia interpuesta "donde se constata la falta prolongada en el tiempo de la interlocución con la dirección de la empresa".