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Un hombre, de 47 años, murió tras una descarga de una pistola táser de un policía en la madrugada del jueves 19 de febrero, en Palma de Mallorca. Según el informe, el fallecido presentó una parada cardiorrespiratoria.

Los agentes acudieron al domicilio, ubicado en la barriada de Ciutat Jardí, sobre las 4:15 de la madrugada debido a la alerta de los vecinos dado que el individuo estaba rompiendo objetos, gritando y comportándose de manera violenta.

En medio de la situación, los tres hijos del hombre, menores de edad, tuvieron que huir del inmueble y refugiarse en la casa de un vecino hasta que llegaron los agentes de la Policía Nacional.

A la llegada de los policías, el hombre, que medía al menos 1,90 metros y pesaba más de 100 kilos, presuntamente estaba fuera de sí, con una actitud violenta, por lo que los agentes le tuvieron que disparar con la pistola táser y le dieron una descarga eléctrica para inmovilizarlo, pero eso le habría ocasionado la parada cardíaca.

Por la situación, los agentes iniciaron las maniobras de reanimación mientras llegaba a la vivienda una ambulancia del 061. Los sanitarios continuaron el trabajo para salvarle la vida, pero el hombre falleció en el lugar.

Se presume, según los agentes, que el hombre habría consumido algún tipo de sustancia o sufría de un trastorno mental debido a su comportamiento.

Una vez se certificó la defunción de la persona, se notificó al juzgado de guardia. Por su parte, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional junto con la Policía Científica se han encargado de la investigación e inspección del lugar.