El cabreo ha sido mayúsculo. Decenas de pasajeros de la alta velocidad de Murcia se han quedado tirados este miércoles por la huelga. Todo ello, a pesar de que los sindicatos mayoritarios y el Ministerio de Transportes anunciaron a bombo y platillo un acuerdo que evitaría incidencias en las frecuencias de la red ferroviaria.
Este miércoles, en la Estación del Carmen en Murcia, una empleada de Renfe salía al control de accesos donde se ubica el arco de seguridad por el que los pasajeros deben dejar su equipaje y anunciaba "la cancelación" del AVE con destino a la Estación de Chamartín en Madrid.
El anuncio se producía a las 6.12 horas de la madrugada, con solo 14 minutos de antelación a la salida del AVE, sin margen de maniobra para los pasajeros que se agolpaban en el control de accesos a la estación de la capital del Segura, debido a que no les habían permitido pasar por el arco de seguridad desde las seis de la madrugada -como ocurre habitualmente-.
"Los sindicatos minoritarios mantienen la huelga", según explicaba la empleada de Renfe, encargada de ejercer de portavoz improvisada, tal y como ha podido comprobar in situ el periodista de EL ESPAÑOL.
Los principales sindicatos ferroviarios —Semaf, CC OO y UGT— desconvocaron los paros hace 48 horas, lo que ha provocado que los usuarios comprasen billetes para este miércoles, confiados en el acuerdo alcanzado con el ministro Óscar Puente, basado en 3.600 nuevos puestos de trabajo y una inversión en la red ferroviaria de 1.000 millones de euros adicionales hasta 2030.
Pero esta trabajadora de Renfe, con gesto tenso, ante el malestar y las insistentes preguntas de los afectados, insiste en que "este miércoles sigue la huelga". Las organizaciones CGT, SF-Intersindical y Alferro mantienen las protestas, surgidas a raíz de la tragedia ferroviaria de Adamuz donde murieron 46 personas y por la que el Senado ha acordado reprobar al ministro Puente, así como pedir su dimisión.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente (c), acompañado del secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano Clavero (i), y el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña (d), compareciendo en rueda de prensa tras la tragedia de Adamuz.
La suspensión del AVE Murcia-Madrid, con salida a las 6.26 horas de este miércoles, se ha recibido con muchas críticas por los pasajeros porque es la frecuencia más rápida de una línea que no ha parado de cosechar críticas desde que fue inaugurada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, debido a que en algunas frecuencias horarias se tarda más en la alta velocidad que en coche para llegar a la capital de España.
"¡El maquinista no se ha presentado!", clama indignada una usuaria afectada. A lo que la citada empleada de Renfe no es capaz de responder. La alternativa consiste en reubicar a decenas de pasajeros en un tren cercanías destartalado y plagado de grafitis, con salida a las 6.40 horas hacia Alicante.
El viaje para los pasajeros que han pagado 65 euros por billete, o más, para disfrutar de las prestaciones de la alta velocidad, transcurre marcado por las vibraciones del convoy, los ruidos, los problemas para acceder a internet y el hacinamiento porque a los usuarios habituales que recurren a esta línea de cercanías Murcia-Alicante, en días laborables, se suman todos los afectados por la suspensión del AVE con sus respectivas maletas.
De modo que algunos viajeros viajan de pie y otros sentados en el pequeño pasillo que hay entre vagones en un trayecto con más paradas que una romería: Beniel, Orihuela, Elche, Torrellano...
Un pasajero, este miércoles, viajando de pie en el pasillo entre dos vagones del cercanías Murcia-Alicante, la alternativa ofrecida para la cancelación de una AVE.
Los pasajeros que han llegado a las seis de la madrugada, o antes, a la Estación del Carmen, para coger el AVE a Madrid, verbalizaban su "enfado" por haber asumido una cancelación que les ha obligado a esperar 20 minutos para salir en el cercanías, y soportar parada tras parada por pueblos, antes de llegar a Alicante donde no saben si podrán ser reubicados o volverán a sufrir otra cancelación por la huelga ferroviaria.
"Podrán salir en un AVE a Madrid a las 9.40 horas", según detallaba la empleada de Renfe en la Estación del Carmen. "Habrá personal esperándoles en la estación de Alicante".
En caso de cumplirse esa alternativa, los pasajeros que tenían previsto llegar a Chamartín a las 9.11 horas, lo harán "a partir de las 11.30 horas", con lo que un retraso así conlleva para aquellos que se desplazaban a Madrid por cuestiones de trabajo.
Al llegar a Alicante, a las 8.36 horas, los pasajeros entre los que se incluye el periodista de este diario sufren la segunda incidencia del día. Al final del andén, aguarda una empleada de Renfe para comunicar que "no hay garantías" de que vaya a salir el convoy de alta velocidad prometido y que partía a las 9.40 horas. "Todavía no sabemos si saldrá, se lo tendrían que haber dicho en Murcia".
Una empleada de Renfe, en la estación de Alicante, este miércoles, admitiendo que no garantiza conexión a Madrid.
Esta empleada, con el mayor tacto posible y con mucha educación, a la vista de cómo se empiezan a calentar los ánimos, admite que hay otras alternativas para llegar a Madrid con salida a las 10.26 horas y a las 11.36 horas, pero "tampoco" puede garantizar que vaya a salir ningún convoy en toda la mañana. "Ayer estuvimos igual". "La huelga está haciendo más daño el martes y el miércoles que el lunes".
La empleada de Renfe, a preguntas del plumilla-pasajero confiesa que podemos pasarnos todo el día en Alicante sin salir a Madrid porque ella "solo garantiza" ofrecer una línea de vuelta a Murcia. Todo ello, después de que el pasaje se haya desayunado una hora de viaje que no entraba en los planes laborales de nadie.
A las 9.31 horas, se confirma el segundo varapalo del miércoles para los usuarios de alta velocidad: se cancela el AVE que salía a las 9.40 horas desde Alicante y la siguiente opción es un tren de alta velocidad de inferior rango al coste del billete inicial. "La alternativa que tienen es volver a Murcia en cercanías o esperarse al Alvia que sale a las 10.26 horas a Madrid", comenta otra empleada a pie de andén, tras pasar por el control de accesos los pasajeros llegados desde la capital del Segura y los que proceden de la provincia alicantina.
Una mujer rompe a llorar mientras comunica la situación por teléfono. "Tenía una reunión con una editorial en Madrid, a las 10.30 horas, y la he perdido", confiesa esta vecina de Murcia perjudicada al cuadrado por las cancelaciones. "Además, soy asmática, llevo unos medicamentos en una neverita porque necesitan frío y me he puesto nerviosa porque no sabemos cuánto tiempo vamos a estar en Alicante y no sé si la medicación aguantará".
De forma que algunos pasajeros se acogen a la única opción para la que hay un cien por cien de probabilidades: volver a subirse a un incómodo cercanías de Renfe, para regresar por donde han venido, es decir, a Murcia desde Alicante tras haber perdido la mañana. "Esto está orquestado para que pase esto", se queja un pasajero con una mezcla de cabreo y resignación. Este miércoles, viajar de Murcia a Madrid es una misión imposible en la alta velocidad del ministro Óscar Puente. También desde Alicante.
En la práctica, estas incidencias que afectan a pasajeros de la Región de Murcia y de la Comunidad Valenciana, ponen de manifiesto que el anuncio de la desconvocatoria de huelga tenía letra pequeña: los parones siguen para los sindicatos minoritarios.
