Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que las mujeres representan el 67% de la fuerza laboral mundial en materia de salud y asistencia social. Cada 11 de febrero se celebra el Día Mundial de la Mujer Médica, un día muy necesario para reivindicar la labor de un colectivo que en muchos países continúa formando parte de la minoría.
En España, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Estadística sobre los Profesionales Sanitarios Colegiados, muestran que el número de mujeres médicas ha crecido en los últimos años de manera considerable hasta situarse por encima del de hombres. Prueba de ello es que en 2024 había 169.100 mujeres ejerciendo la medicina, frente a 141.458 hombres. Asimismo, según la OMS, los datos muestran que en pediatría y en atención primaria hay casi cuatro mujeres por cada cinco especialistas.
Por ello, hablamos con María José Veleiro, médica de Atención Primaria en el Centro de Salud San José en A Coruña, que lleva ejerciendo su trabajo desde hace más de 37 años, para conocer de primera mano cómo desenvuelve su trabajo "en una especialidad que permite tener un contacto directo con el paciente".
¿Por qué se especializó en Atención Primaria?
Estudié en la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela y al terminar la carrera, por circunstancias personales, me puse a trabajar haciendo sustituciones. Después preparé el MIR y elegí una especialidad que me permitiese compatibilizar mi vida en ese momento con los estudios. Según terminé la especialidad, me puse a trabajar a los tres meses y hasta hoy.
¿También se ha desarrollado en el ámbito de la investigación?
Sí, soy Doctora en Medicina. Creo que soy de los pocos médicos de Atención Primaria que tienen un doctorado y ha ejercido su vida laboral en consulta.
"Me gusta la relación con el paciente. También soy muy inquieta; mientras trabajé en O Ventorrillo, participé en el Programa de la Mujer e hice ecografías; además, me formé para llevar a cabo cirugías menores. Es una especialidad muy completa en la que puedes hacer muchas cosas, pero lo más bonito es el contacto con los pacientes"
¿Ha trabajado siempre en el CS de San José?
Lo curioso es que después de la residencia empecé a trabajar justo aquí, pero al año se abrió el Centro de Salud de O Ventorrillo y hubo cambios en las plazas, así que me fui para allí, donde estuve 27 años. Ahora hace cuatro años que me trasladé otra vez a San José. Empecé a trabajar en donde me voy a jubilar (se ríe).
¿Y cómo es trabajar en medicina de familia?
Me gusta la relación con el paciente. También soy muy inquieta; mientras trabajé en O Ventorrillo, participé en el Programa de la Mujer e hice ecografías; además, me formé para llevar a cabo cirugías menores. Es una especialidad muy completa en la que puedes hacer muchas cosas, pero lo más bonito es el contacto con los pacientes.
¿Y qué es lo peor?
A veces, lo que pasa en Atención Primaria es que llegas a saber demasiadas cosas de la vida personal de los pacientes. No es que sean demasiadas cosas, pero en ocasiones vienen a comentar, consultar o descargar situaciones que a lo mejor no corresponderían tanto al médico.
¿Se ha sentido alguna vez discriminada por ser mujer?
Para nada. Salvo en alguna ocasión contada, siempre me he sentido muy querida y respetada por mis pacientes. Siempre digo que en mis consultas hay muy buenas vibraciones.
¿Considera que debería mejorarse algo en su trabajo?
Creo que existe poca relación con nuestros compañeros del hospital, y eso a veces genera ambivalencia. Por un lado, con respecto a los pacientes, creo que en general somos muy bien valorados. Por otro lado, nuestros compañeros del hospital a veces parecen pensar que estamos para fastidiarles.
Si hubiera una mejor relación entre ellos y nosotros, todo funcionaría mucho mejor. No es que haya una mala relación, pero sí falta consideración y comunicación. Por ejemplo, nunca se le ocurre a ningún médico del hospital llamarte para decir: "Este paciente está aquí, ¿qué me puedes aportar?" Yo puedo hacerlo con ellos, pero ellos no lo hacen conmigo.
Por último, ¿qué le dirías a una niña que no sabe si estudiar medicina de familia?
Le diría que es una especialidad muy bonita y que a nivel profesional puedes hacer más cosas de lo que se ve desde fuera. Pero, también puedo entender que haya personas a las que les guste muchísimo más la cirugía, los análisis clínicos o la radiología, porque el trato con el paciente es completamente diferente. Depende un poco de cómo sea tu forma de ser.
