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Con la llegada del invierno, el frío se convierte en un factor silencioso que también puede afectar a nuestra salud auditiva. Cambios bruscos de temperatura, viento directo, humedad, resfriados y procesos gripales no solo provocan malestar general, sino que también influyen en la aparición de molestias en el oído, sensación de taponamiento o incluso infecciones como la otitis.
Por eso, los centros auditivos Audika en Galicia recomiendan prestar especial atención al cuidado del oído durante los meses más fríos del año. Si quieres conocer más sobre cómo cuidar tu audición y localizar tu centro más cercano, puedes hacerlo desde su web oficial.
Hablamos con Victoria Zherdeva, Técnico Superior en Audiología Protésica del Centro Auditivo Audika Coruña Os Castros, sobre prevención, riesgos y consejos para evitar que una molestia se convierta en un problema crónico.
Audika Galicia.
¿Cómo afecta el frío al oído y a la audición en general?
Aunque el frío no provoca directamente una pérdida de audición, sí puede influir en la aparición de molestias. Las bajas temperaturas hacen que el cuerpo reduzca el riego sanguíneo en zonas expuestas, como los oídos, lo que puede causar dolor, sensación de presión o incomodidad, especialmente en personas más sensibles.
¿Durante el invierno aumenta el riesgo de sufrir infecciones auditivas como la otitis? ¿Por qué?
Sí, durante los meses de frío puede aumentar el riesgo, especialmente en personas propensas a infecciones de oído. El frío y la humedad alteran la barrera natural de protección del oído, facilitando la entrada y proliferación de bacterias y hongos. Además, los procesos catarrales tan habituales en invierno favorecen la acumulación de mucosidad, lo que puede derivar en infecciones si no se drena correctamente.
¿El viento y los cambios bruscos de temperatura pueden influir en la aparición de molestias o dolores de oído?
Sí. El viento frío directo y los cambios bruscos de temperatura pueden afectar a la circulación sanguínea y a la presión dentro del oído, especialmente en el conducto auditivo y la trompa de Eustaquio. Esto puede provocar dolor, sensación de taponamiento o presión, sobre todo si los oídos no están adecuadamente protegidos.
¿Qué relación existe entre una buena higiene nasal y la salud auditiva?
Durante el invierno, los resfriados y procesos gripales son más frecuentes y pueden afectar directamente a la salud auditiva. Esto se debe a que la nariz, la garganta y el oído medio están conectados a través de la trompa de Eustaquio.
Por ello, cuando estamos resfriados, la inflamación de las mucosas y el exceso de moco dificultan este drenaje, provocando sensación de taponamiento, cambios de presión, dolor o incluso infecciones como la otitis.
¿Qué hábitos o rutinas ayudan a mantener una correcta higiene nasal y prevenir complicaciones auditivas?
Una limpieza nasal adecuada ayuda a eliminar mucosidad, polvo y agentes irritantes, reduce la inflamación y favorece una correcta ventilación del oído medio. Incorporar este hábito a la rutina diaria, especialmente en invierno, contribuye a prevenir complicaciones auditivas y a mantener el bienestar general del oído.
¿Qué recomendaciones básicas daríais para proteger los oídos durante esta época del año?
Desde Audika aconsejamos mantener una buena higiene y evitar la exposición directa y prolongada al frío, especialmente en los oídos. Protegerlos adecuadamente y prestar atención a cualquier molestia es clave para prevenir problemas mayores.
¿Es recomendable el uso de gorros, tapones u otros elementos de protección frente al frío?
Sí, desde mi punto de vista y bajo mi experiencia, sí es recomendable el uso de gorros u otros objetos para tapar los oídos en situaciones con mucho frío y aire frío directo, para que este no entre dentro del conducto.
El uso de gorros u orejeras es muy recomendable en situaciones de frío intenso o viento directo, ya que ayudan a proteger el conducto auditivo. En el caso de piscinas, especialmente en invierno, es aconsejable utilizar tapones de baño, ya que el tímpano no es impermeable y la entrada de agua fría puede generar molestias o infecciones.
¿Qué errores habituales cometemos en invierno en relación con el cuidado del oído?
En los centros Audika detectamos con frecuencia que la gente resta importancia a las molestias auditivas....Uno de los errores más comunes es restar importancia a las molestias auditivas, normalizar el dolor o el taponamiento, o exponerse al frío sin protección.
¿Cuáles son las señales de alerta que indican que debemos acudir a un especialista en salud auditiva?
Cuando aparecen molestias como dolor de oído, picor, sensación de oído taponado, zumbidos, mareos o se nota que se oye peor, aunque sea de forma leve, lo más recomendable es consultar con un especialista en salud auditiva. No conviene dejarlo pasar ni normalizar estos síntomas.
¿Por qué es importante no normalizar molestias como el taponamiento, el dolor o la pérdida auditiva temporal?
Porque lo que en un principio puede parecer algo pasajero, como “haber cogido frío” o un simple tapón, puede ocultar un problema mayor. Si no se detecta y trata a tiempo, puede derivar en complicaciones más serias e incluso en una pérdida auditiva no recuperable.
Escuchar a nuestro cuerpo y prestar atención a las señales del oído es clave para cuidar la audición a largo plazo. Actuar a tiempo y dejarse asesorar por un profesional puede evitar que una molestia pasajera se convierta en un problema mayor. Ante cualquier cambio, una revisión a tiempo —como las revisiones auditivas gratuitas que ofrecemos en Audika— es la mejor prevención.
