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La Maravillosa Orquesta del Alcohol está de vuelta. Tras un largo (y merecido) descanso, el grupo burgalés regresó este viernes a A Coruña con uno de sus dos primeros conciertos del fin de semana, ambos con el cartel de 'entradas agotadas'

La banda recorrió los casi 500 kilómetros que separan Burgos de A Coruña para presentar San Felices, su último álbum, un trabajo que recupera su esencia, rinde guiños a su ciudad de origen y cuenta con colaboraciones de lujo como Leiva y Repion.

Un show cargado de sentimiento y nostalgia: así fue el concierto de La M.O.D.A.

Los de Burgos comenzaron el concierto pasadas las 21:00 horas, cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de San Felices, la canción que da nombre al disco y que sirvió como carta de presentación de un concierto que sus seguidores más fieles esperaban con ganas.

La sala Pelícano fue testigo de un concierto cargado de sentimiento y nostalgia. Y es que La M.O.D.A., además de presentar nuevos temas como Letra helvética, Alsa pa Madrid y La vida en rosa, rescató algunas de sus canciones más escuchadas, como La inmensidad, Mil demonios y, cómo no, Héroes del sábado.

Dentro de una gira que incluye paradas en casi todo el país, La M.O.D.A. celebró este viernes en A Coruña el primero de sus dos conciertos del fin de semana. Desde Una canción para no decir te quiero, pasando por La molinera, hasta Si bailas bailo, el grupo burgalés realizó un breve pero intenso recorrido por toda su trayectoria.

Durante el concierto, David Ruiz, quien pone voz a las canciones de La M.O.D.A., se dirigió al público coruñés con unas palabras de agradecimiento: "Boas noites, A Coruña. ¿Cómo estáis, peña? Qué guay ver las salas llenas", dijo delante de una sala Pelícano en la que no cabía ni un alfiler.

Sonaron temas tan esperados No te necesito para ser feliz, Desde marte y Los tiempos que vivimos, incluidos en su nuevo álbum, así como canciones de trabajos anteriores, entre ellas Catedrales, PRMVR, Hay un fuego y Miraflores.

Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con Subiendo como el Chaval Jiménez, un tema que habla de la pérdida y el duelo, y que rinde homenaje al ciclista de El Barraco (Ávila).

La M.O.D.A. reservó los clásicos 1932 y Héroes del sábado para la recta final del concierto. "Van por allí los héroes del sábado, van a intentarlo una vez", se escuchaba corear al público. Y, finalmente, Mañana voy a Burgos puso el broche de oro a una noche inolvidable.

El grupo burgalés tocará de nuevo mañana sábado, 31 de enero, en la sala Pelícano. Algunos fans repetirán; otros, en cambio, esperarán pacientes hasta el Recorda Fest para emocionarse, una vez más, con la banda que ha puesto voz al amor, la nostalgia y la tristeza.