Lo que comenzó como un sueño compartido al otro lado del Atlántico se ha convertido en una de las nuevas paradas para los amantes del dulce en O Burgo, en Culleredo. Cecilia Furlan y Marcos Romero, dos emprendedores argentinos, abrieron el pasado mes de abril Pausa, una heladería con la que han querido acercar a Galicia el sabor de los helados con los que crecieron en su país.
Después de instalarse en A Coruña, ambos tenían claro que querían emprender. Lo único que faltaba era encontrar el proyecto adecuado. "Siempre tuvimos el deseo de tener nuestra propia heladería. En Argentina somos muy consumidores de helado y, cuando llegamos aquí, echábamos de menos ese estilo al que estábamos acostumbrados", explican los propietarios.
La idea terminó de tomar forma cuando descubrieron los helados de Rafa Gelato, una firma coruñesa especializada en helado artesanal. "Fue la primera heladería que probamos cuando llegamos a A Coruña. Nos encantó la calidad del producto, conocimos cómo elaboraban los helados y decidimos apostar por trabajar con ellos", recuerdan.
Veinte sabores para todos los públicos
Pausa cuenta actualmente con 20 sabores, algunos fijos y otros que van rotando según la demanda de los clientes. Aunque clásicos como el pistacho siguen siendo algunos de los más solicitados, hay un sabor que les ha sorprendido especialmente. "Pensábamos que el dulce de leche sería un sabor muy argentino, pero lo pide muchísimo la gente de aquí. Nos hace mucha ilusión porque es un producto muy representativo para nosotros", explican.
Junto a los clásicos, la vitrina también reúne sabores como Kinder, Oreo o ron con pasas. Este último llegó después de que numerosos clientes lo pidieran al conocerlo de otras heladerías de Rafa Gelato. Además, la oferta incluye opciones sin lactosa y alternativas aptas para personas veganas. "Vamos escuchando a los clientes y adaptando los sabores. Tenemos un espacio limitado en la vitrina, así que vamos rotando algunos para que todo el mundo encuentre su favorito", señalan.
Vitrina de helados de Pausa
También preparan tarrinas de medio litro y un litro para llevar a casa, una costumbre muy extendida en Argentina que poco a poco empieza a ganar adeptos en Culleredo. "En Argentina es muy habitual comprar helado en tarrina y tomarlo después de comer. Aquí cada vez más gente viene los fines de semana a llevarse una tarrina para el postre", cuentan.
Aunque el helado es el gran protagonista, la oferta de Pausa se completa con batidos elaborados con sus propios helados, café para llevar y una pequeña selección de bollería. Entre los productos destaca el vigilante argentino, una pieza de bollería similar al croissant, pero con una masa inspirada en las tradicionales medialunas argentinas.
Una de las opciones de helado que ofrece Pausa.jpg
Una heladería de barrio
Ubicada en la Plaza Europa, Pausa ha encontrado en O Burgo el escenario perfecto para comenzar esta aventura. "Estamos en una zona muy de barrio. La mayoría de la gente repite y acabas conociendo a los clientes. Eso nos encanta porque se crea una relación muy cercana", aseguran.
La acogida, dicen, ha superado todas sus expectativas. "Muchos vecinos nos comentan que estaban deseando tener una heladería cerca y no tener que desplazarse hasta A Coruña o a Santa Cruz para comerse un buen helado. Ver que vuelven y que disfrutan del producto es la mayor recompensa", añaden.
Pausa abre de martes a sábado, de 12:30 a 22:30 horas, y los domingos de 11:30 a 22:30 horas, ampliando su horario durante el verano para acompañar los paseos y las noches en O Burgo.
