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Cambiar de dueño no siempre significa cambiar de identidad. En A Coruña hay bares que han sobrevivido al relevo generacional o a un traspaso sin renunciar a aquello que los hizo especiales. En algunos casos, los nuevos propietarios apenas han tocado una pared; en otros han añadido pequeños detalles a la carta, pero manteniendo intacta la esencia que durante décadas atrajo a varias generaciones de clientes.

"Cuando algo funciona, no lo cambies". Esa frase resume la filosofía de tres locales coruñeses que han demostrado que modernizarse no siempre implica romper con el pasado.

La Leonesa: casi 60 años de historia sin perder el trato de siempre

En la Ciudad Vieja, entrar en La Leonesa sigue siendo como hacerlo hace décadas. Detrás de la barra continúa Bernardo García, que heredó el negocio familiar de su tío en 1981. No fue un traspaso al uso, sino el relevo natural de un establecimiento que este 2027 cumplirá 60 años.

Aunque lleva más de cuatro décadas al frente del local, la jubilación no entra en sus planes. "No pienso jubilarme mientras siga disfrutando de mi trabajo", asegura.

Bernardo García, gerente de La Leonesa Quincemil

Durante todo este tiempo, reconoce que nunca sintió la necesidad de revolucionar el negocio. "Yo no cambié nada, solo me fui actualizando". Los ibéricos siguen siendo los de siempre, pero si hay algo que Bernardo considera innegociable es el trato al cliente.

"Mi satisfacción es que el cliente salga contento por el trato y coma bien a buen precio", resume. Para conseguirlo, admite que ha invertido incontables horas de trabajo. "He hecho más horas que Marco andando", bromea.

Taberna La Leonesa Quincemil

Su receta es sencilla y no ha cambiado desde el primer día: "La esencia es la del principio: respeto y atención al cliente". Y remata con la frase que da sentido a este tipo de negocios: "Cuando las cosas funcionan, no las cambies".

Bodega Cancelo: la bodega que el Agra se negó a perder

Apenas a unos kilómetros, en pleno Agra do Orzán, la historia de la Bodega Cancelo comenzó casi por casualidad.

Hace tres años, el antiguo propietario ofreció el traspaso a Óscar, hostelero de toda la vida. Junto a César y Andreina no tardó en aceptar el reto. Tenían claro que no iban a reinventar el negocio. "Es un sitio emblemático", explica César.

Por eso los cambios han sido mínimos. "Hemos ido innovando y añadiendo cosas, pero sin quitar nada".

Interior Bodegas Cancelo Quincemil

La esencia de bodega continúa intacta. El vino de barril y el embutido siguen siendo los protagonistas, aunque poco a poco han incorporado nuevas propuestas para los fines de semana, como los callos, que ya se han convertido en otro de sus reclamos.

La idea era sencilla: que cualquier vecino que suba la cuesta de Pascual Veiga siga sintiendo que entra en la misma bodega de siempre. Gracias a esa filosofía, el local se acerca ya a los 70 años de historia.

Os Belés: recuperar la tasca de toda la vida para Monelos

En Monelos, el objetivo tampoco era abrir un bar nuevo, sino recuperar uno que el barrio echaba de menos.

Detrás del proyecto están José Faiado y David Lamas. Al primero muchos lo conocen por haber estado más de veinte años al frente de O Faiado, la mítica taberna de Os Mallos. Tras retirarse parecía que su etapa en la hostelería había terminado, pero apareció David.

La reapertura de Os Belés en A Coruña: Monelos se reencuentra en la taberna de siempre Enrique Romanos Tardío A Coruña

"Esto fue una confluencia de dos personas con un mismo interés", recuerda José. "Fue vernos aquí y empezamos a maquinar la idea. 'Oye, a mí me gustaría recuperar un sitio así, que hubiera la felicidad que tenías tú'. Y yo le dije: '¡No me digas!'".

Así nació una nueva vida para Os Belés, una tasca con más de seis décadas de historia que volvió a abrir prácticamente igual que siempre.

"Queremos destacar que la belleza está en el interior", dice entre risas José, jugando con el nombre del local.

La reapertura de Os Belés en A Coruña: Monelos se reencuentra en la taberna de siempre Enrique Romanos Tardío A Coruña

Y lo han llevado al pie de la letra. No han querido cambiar ni la imagen del establecimiento. Ni una mano de pintura que haga pensar que allí hubo un bar distinto. El objetivo era que los vecinos volviesen a encontrarse con el Os Belés que recordaban.

Eso sí, alguna pincelada personal sí ha llegado. José ha recuperado uno de los productos que más fama le dio en su anterior negocio: los centollos, que regresarán a la carta cuando termine la veda. Y, como ocurría en O Faiado, la música tampoco falta.

Bodega Cao: el legado de Fito a Goretti en Elviña

Goretti, nueva propietaria de Bodegas Cao

Bodega Cao es una de las más antiguas del bulevar Salvador de Madariaga”, cuenta Goretti, la nueva propietaria de un local que durante cuatro décadas trabajó Fito, queridísimo por todo el barrio de Elviña.

El amor que le puso Fito, se siente de la misma forma ahora con Goretti. La hostelera cogió el traspaso después de simplemente preguntárselo. Y es que el antiguo dueño tenía claro que aquella persona que lo relevara debía conservar la esencia de barrio y familia que tanto caracterizó a Bodegas Cao durante casi medio siglo. Y así lo hizo.

“Estoy muy agradecida de que Fito haya confiado en mi para poder darle continuidad a su proyecto, a su Bodega. En un contexto social de procesos urbanos excluyentes es fundamentel la resistencia de estos espacios. No podemos perder el derecho al barrio y a la comunidad”, concluye Goretti.

Porque hay locales que sobreviven gracias a las reformas. Y otros que lo hacen precisamente porque entienden que lo mejor que pueden ofrecer es seguir siendo los de siempre.