"Menos pantalla y más tomar una caña con un amigo". La frase la pronunció Ignacio Rivera el pasado jueves durante la presentación de resultados de Hijos de Rivera en la nueva fábrica de Morás. Sin embargo, basta con darse una vuelta por el centro de A Coruña un viernes por la tarde para encontrar una imagen que parece ir en dirección contraria.
Terrazas llenas, mesas ocupadas y vasos de cerveza dominan el paisaje urbano. En la Marina, en Galera, en la plaza de Vigo o en cualquier rincón del centro, encontrar una mesa libre no siempre resulta sencillo. Y en los barrios, mucho menos.
"La cerveza es socializar", resume un hostelero de la Marina. Para él, la experiencia de compartir una caña sigue siendo algo que difícilmente puede sustituirse desde el salón de casa. "La gente sigue quedando. Igual cambia lo que consume o cuánto tiempo está, pero venir al bar sigue viniendo".
Esa sensación también la comparten los clientes. Sentado junto a varios amigos en una terraza de la calle Galera, Álex reconoce que no ha cambiado demasiado sus costumbres. "Yo no he dejado de salir, pero entiendo que algo sí se habrá tenido que notar en el consumo con la subida de precios". Delante tiene una caña por la que acaba de pagar 2,80 euros. "Es lo normal en el centro", apunta uno de sus acompañantes.
Porque si algo ha cambiado en los últimos años ha sido el precio. La caña se ha encarecido prácticamente en toda la ciudad. Aun así, el aumento no parece haber espantado a los clientes.
Un grupo de amigos en una de las terrazas de La Marina
En barrios como Novo Mesoiro, Os Mallos, Monte Alto y demás, la mayoría de los establecimientos mantienen la caña en torno a los 2,50 euros. Allí los habituales siguen ocupando las mesas casi como si fueran una prolongación del salón de casa. "Es como venir a casa", coinciden varios clientes mientras apuran sus consumiciones desde una mesa en el bar Mi Barrio.
Los precios más bajos pueden encontrarse todavía en algunos locales concretos. En la Cervecería de la Estrella la caña ronda los 2,40 euros, una de las tarifas más competitivas de la ciudad. En el otro extremo están algunos establecimientos del centro y de la Marina, donde la cerveza alcanza los tres euros e incluso supera esa barrera cuando cae la noche.
Aumento de precios a partir de las 00
La subida nocturna se ha convertido en una práctica cada vez más habitual. No solo ocurre en la Marina. También en distintos locales del centro, como en la calle Orzán, donde las tarifas cambian a determinadas horas. Un tercio de Estrella en La Maleta, por ejemplo, que por la tarde cuesta 2,8, a partir de las 00:00 sube 20 céntimos. Pero es que las horas extra de los camareros también suben por la noche, aclaran ellos.
En otras zonas como la Marina puede pasar de los tres euros a costar 3,5 euros durante la noche. En algunos negocios más enfocados al ocio nocturno, el precio alcanza incluso los cuatro euros, como por ejemplo Le Tavernier.
Más gasto para la hostelería
"Aquí estás pagando todo: los empleados, la terraza, el alquiler...", explica Jorge, responsable del bar Obdulia. Defiende que detrás de cada precio existe un cálculo minucioso para garantizar la rentabilidad del negocio. "Ningún coste se pone de forma aleatoria. Yo no bajaría de los tres euros la caña ahora mismo porque no me compensaría".
A pesar de ello, asegura que el flujo de clientes apenas ha cambiado. Lo que sí percibe es una modificación en la forma de consumir. "Quizás beben menos alcohol". Una tendencia que también relaciona con el precio de las copas. Con consumiciones que ya rondan los siete u ocho euros en muchos locales, dos cañas pueden costar prácticamente lo mismo que una sola copa. "Te da para estar más tiempo sentado en la terraza", resume.
Lo que parece claro, al menos en las calles de A Coruña, es que la cerveza sigue teniendo algo que ninguna pantalla ha conseguido reemplazar: una tarde entre amigos alrededor de una mesa.
