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En tiempos en los que cada vez cuesta más bajar a tomar algo, todavía quedan bares de barrio que siguen siendo ese punto de encuentro al que siempre apetece volver. Porque si hay algo que nos gusta en A Coruña es tomarnos unas garimbas con los de siempre, y para eso no hay nada mejor que un bar de los de toda la vida, como el Buddha.

En pleno barrio de Elviña está el Buddha Coffee, un bar que está a punto de cumplir diez años y que lo ha hecho rodeado de sus clientes de siempre. A ellos se van sumando nuevos habituales por su buen ambiente, sus precios de barrio y esa buena fama que se ha ganado a pulso. Como bien dice Álex, uno de los propietarios, "la gente llama a la gente".

"Un bar de barrio en el que todo el mundo pueda tomarse lo que sea"

Buddha Coffee Cedida

El Buddha no nace de una estrategia. Nace de una ilusión. De esas que se van cociendo despacio, detrás de una barra, desde crío. "Montar un bar era la ilusión que tuve toda la vida, porque llevo trabajando de camarero desde los 13 años", cuenta Álex, que comparte proyecto y vida con Iria. "Queríamos montar un bar, pero que toda la gente pudiera venir".

Después de haber pasado por muchos locales y ver muchas cosas, Álex lo tenía claro: cuando tuviera el suyo, sería diferente. Y esa idea se tradujo en algo que podría parecer sencillo, pero que no es fácil hoy en día: un bar que te hace sentir como en casa, donde todos se conocen y en el que cualquiera es bienvenido: "Aquí no nos importa lo que seas".

Además del buen rollo que desprende el bar, los precios son algo digno de alabar. Mientras que en otros lugares te cobran la friolera de 2,50 euros por una caña, y subiendo, el Buddha te la sirve a 1,80 euros, y bien fresquita.

Lo mismo ocurre con el café, que por el precio de 1 euro lo tienes listo. Y por si hay dudas, no es aguachirri ni nada por el estilo. "Es un café arábica 100% ecológico. A mí me cuesta la guita el café, pero me da margen de sobra para ponerlo a 1 euro", nos comenta Álex.

La filosofía del bar es clara: "Lo que intentamos hacer es trabajar el volumen, pero con calidad. Apretándote un poco, insistiendo y conteniéndote, los precios los puedes mantener así". La cuenta sale, porque su planteamiento es otro: "Prefiero vender 20 kilos de café, que no 5", lo que a la caña se traduce como "prefiero vender 50 cajas, que no 15".

Esa forma de entender el negocio se repite con todo. "Nuestra filosofía fue esa. Somos un bar de barrio en el que todo el mundo pueda tomarse una cerveza, un café, un vino o lo que sea", apunta Álex. "Si le puedes echar una mano a la gente de siempre, pues se la echas, aunque sea alcoholizándolo", dice entre risas.

Su objetivo es que el Buddha sea ese bar al que siempre quieras y puedas ir. "Prefiero que pienses, 'tengo un euro en el bolsillo, ¿a dónde voy? Pues voy a tomar un café al Buddha'". Y cuando llegas, pasa lo que pasa, que te encuentras con un bar de los de antes en el que todos hablan con todos. "No somos robots, hablamos con todo el mundo", dice convencido.

La comida sigue la misma lógica de precios. Tienen un producto estrella: la tostada (media barra de pan) de chicharrones con queso del país y tomate por solo 1,50 euros. Entre semana improvisan con lo que tengan, pero los fines de semana suele haber pinchos. "Encargamos un catering que nos trae alitas de pollo, croquetas caseras... y lo pongo gratis de pincho".

Un bar muy coruñés

Bufandas de peñas deportivistas en el Buddha Cedida

Entras al Buddha y no verás una pared a la que no le falte el más mínimo detalle. Todas están vestidas con bufandas de diferentes equipos coruñeses y, cómo no, del Dépor. Peñas deportivistas decoran el local como si fuera un santuario futbolero. La suya, es la Peña Buddha. "Lo que quiero es que el bar sea un intercambio de bufandas", señala Álex.

Y lo está consiguiendo. Además de su guiño al Deportivo, bufandas de equipos de barrios coruñeses también forman parte del ambiente del bar. Galicia Gaiteira, El Relámpago, Club Deportivo Marte, El Batallador... aunque todavía faltan algunos clubes. Así que, si no ves la tuya, ya sabes lo que toca: pásate por el Buddha, lleva tu bufanda y tómate algo.

Bufandas de diferentes equipos de A Coruña en el Buddha Cedida

¿El plan? Una caña bien tirada y una tosta de chicharrones con queso del país, que por poco más de 3 euros... ni tan mal. Un bar sencillo, casero y sin postureo. Así es el Buddha, un sitio en el que entras y, como dice Álex, piensas: "Hostia, un bar de siempre".