El Ayuntamiento de A Coruña ha activado ya el modo San Juan 2026, una de las noches más multitudinarias del año en la ciudad y una de las citas más simbólicas del calendario festivo coruñés. La celebración volverá a concentrar a decenas de miles de personas en las playas de Riazor y Orzán, en un dispositivo que este año superará los 1.000 efectivos entre personal de seguridad, limpieza y organización.
El objetivo del Gobierno local es claro: mantener el carácter popular de la fiesta, pero reforzando al máximo la convivencia, la seguridad y el respeto al espacio público en una noche que cada año pone a prueba la logística de la ciudad.
Sardinadas y churrascadas durante casi tres semanas
El bando municipal amplía el calendario de celebraciones previas al 23 de junio y permite la organización de sardinadas, churrascadas y encuentros similares entre el 12 y el 29 de junio. Eso sí, todas estas actividades deberán ser comunicadas previamente al Ayuntamiento con al menos 48 horas de antelación y respetar unas franjas horarias muy concretas, al mediodía y por la noche.
El Consistorio insiste en que estas reuniones no pueden entenderse sin un uso responsable del espacio público, especialmente en lo que respecta a la seguridad y a la convivencia con el entorno urbano.
Normas de seguridad y respeto al entorno
El documento municipal incide de forma especial en las condiciones en las que deben desarrollarse estas celebraciones. Las parrillas deberán situarse siempre a distancia suficiente de árboles, mobiliario urbano o edificaciones, y queda expresamente prohibido el uso de combustibles líquidos o acelerantes.
También se veta la quema de materiales contaminantes como plásticos o maderas tratadas, en un intento de reducir riesgos y minimizar el impacto ambiental en una ciudad que multiplica su población durante estos días.
Limpieza obligatoria tras cada celebración
Otro de los puntos clave del bando es la limpieza. El Ayuntamiento recuerda que los espacios utilizados deberán quedar completamente limpios una vez finalicen las actividades, y advierte de que el incumplimiento de esta obligación podrá derivar en sanciones o en el cobro de los costes de limpieza.
Además, se recomienda reducir al máximo la generación de residuos, fomentando el uso de materiales reutilizables y una correcta separación de la basura.
La noche del 23 de junio, epicentro de la celebración
La noche de San Juan contará con un régimen especial. Las tradicionales sardinadas y churrascadas podrán mantenerse en la vía pública siempre que hayan sido comunicadas y no interfieran con la circulación ni la seguridad.
En el caso de las hogueras, estas estarán permitidas exclusivamente durante esa noche y bajo condiciones estrictas. Será obligatorio cumplir las distancias de seguridad, evitar materiales prohibidos y disponer de medios de extinción como agua, arena o extintores.
El operativo municipal incluye además el reparto de 120 toneladas de madera en distintos puntos del entorno de las playas, con un dispositivo específico que implicará a decenas de operarios y varios puntos de descarga entre Riazor, Orzán, San Amaro y Oza.
Riazor se parcelará como experiencia piloto
Una de las principales novedades de este año será la habilitación de una zona parcelada en la playa de Riazor, entre la calle Modesta Goicouría y la Fuente de las Catalinas. Este espacio estará destinado a entidades vecinales, culturales o deportivas, que podrán reservar parcelas para celebrar la noche de San Xoán en un entorno organizado.
La condición será clara: devolver el espacio en las mismas condiciones en las que fue entregado, en un intento de compatibilizar la gran afluencia de personas con una mayor ordenación de la playa.
Zonas donde el fuego estará prohibido
El bando también delimita con precisión los espacios en los que no se podrá hacer fuego bajo ningún concepto. Entre ellos figuran enclaves como el Parque de Bens, el Monte de San Pedro o el entorno de la Torre de Hércules, además de otros puntos sensibles de la ciudad donde el riesgo para el arbolado o el entorno urbano es mayor.
En otras zonas se establecen áreas de especial vigilancia, donde el Ayuntamiento podrá aplicar restricciones adicionales si fuera necesario.
Movilidad, transporte y cortes de tráfico
El dispositivo de movilidad será uno de los más visibles de la noche. El paseo marítimo quedará cerrado al tráfico en el entorno de Riazor, Orzán y Matadero a partir de la tarde del 23 de junio, con el objetivo de facilitar el acceso peatonal a las playas.
Para compensar este cierre, el Ayuntamiento pondrá en marcha un servicio especial de autobuses lanzadera desde la plaza de Pontevedra, con frecuencias muy reducidas y conexión con distintos barrios de la ciudad. A partir de la madrugada entrará en funcionamiento el servicio nocturno Búho.
Un dispositivo específico para la seguridad y la prevención
La seguridad se completará con un amplio despliegue de Policía Local, Bomberos y Protección Civil, además de dispositivos específicos de prevención de violencias machistas.
Se instalará un Punto Violeta fijo y tres equipos itinerantes que recorrerán el paseo marítimo y las playas durante toda la noche, ofreciendo información, apoyo y acompañamiento.
Una ciudad que se prepara para su noche más simbólica
Con todo ello, A Coruña afronta un nuevo San Juan en el que tradición y regulación vuelven a convivir en equilibrio. Una noche en la que el fuego, la música y la playa volverán a ser protagonistas, pero en la que el Ayuntamiento refuerza su apuesta por una celebración segura, ordenada y respetuosa con el espacio público.
