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Galicia conserva numerosas construcciones centenarias que son testigo de la historia de la comunidad. Murallas, iglesias, pazos o castillos forman parte de un patrimonio que permite viajar al pasado. En el norte gallego, en un municipio que destaca por su belleza y gastronomía, se alza una fortaleza vinculada a uno de los sistemas defensivos más importantes de la costa.

Se trata del Castelo da Palma, situado en Mugardos, Ferrol, una de las piezas clave del conocido 'Triángulo de Fogo'. Este conjunto defensivo estaba formado por tres castillos encargados de proteger la ría de Ferrol, una de las más codiciadas y estratégicas de Europa, que nunca llegó a ser conquistada pese al interés de potencias como Inglaterra y Francia.

El Castillo de la Palma y su defensa de la ría de Ferrol

Otoño en el Castillo de la Palma Concello de Murgados

En los límites del municipio de Mugardos, en un enclave estratégico a la entrada de la ría de Ferrol, se alza el Castelo da Palma, una de las fortalezas defensivas más relevantes del sistema militar que protegió esta zona desde el siglo XVI.

Su ubicación, en una pequeña ensenada con vistas directas al mar, lo convirtió desde sus orígenes en un punto clave para el control del tráfico marítimo y la defensa de uno de los puertos más codiciados de la costa atlántica.

Construido en el siglo XVI, el castillo fue concebido inicialmente como un puesto de vigilancia. Su función principal era alertar de la presencia de buques enemigos y coordinar la defensa de la ría junto a otras fortificaciones. Frente a él se sitúa el Castillo de San Felipe, formando un estrecho paseo desde el que se controlaba cualquier intento de entrada.

No fue hasta mediados del siglo XVIII cuando el Castelo da Palma adquirió un papel defensivo de mayor relevancia. En ese momento, la fortaleza experimentó importantes transformaciones arquitectónicas que reforzaron su capacidad militar y consolidaron su papel como pieza fundamental del entramado defensivo de la ría de Ferrol.

Vista del castillo de la Palma

Así pasó a formar parte del 'Triángulo de Fogo', un sistema diseñado para impedir la entrada de barcos enemigos en un paso de apenas 600 metros de ancho junto al Castillo de San Felipe y el antiguo fuerte de San Martín, este último abandonado y del que solo quedan pequeños restos.

A lo largo de los siglos, el castillo vivió distintas etapas de uso y abandono. Tras los conflictos del siglo XIX, la fortaleza fue parcialmente derruida y posteriormente reconstruida, aunque su aspecto actual se debe a la intervención realizada a finales del siglo XX.

En su última etapa activa, el Castelo da Palma funcionó como cárcel militar. Por sus celdas pasaron varios presos históricos, entre ellos Antonio Tejero, el golpista y ex Teniente Coronel de la Guardia Civil que fue uno de los principales implicados en el intento del golpe de Estado de 23 de febrero de 1981.

Fuentes de Europa Press indican que el cabecilla del 23F estuvo dos años preso (1981-1983) en una celda sin barrotes y de un tamaño de 65 metros cuadrados, con varias habitaciones, un servicio con bañera y hasta una cocina.

Ya en el siglo XXI, el castillo fue adquirido por una cadena hotelera, aunque el proyecto todavía no se ha materializado y el castillo permanece en estado de abandono. No obstante, en los últimos años ha despertado el interés y, en ocasiones, ha vuelto a abrir sus puertas a los visitantes.

Qué ver y hacer en Mugardos

Vista de Mugardos

A tan solo 20 kilómetros de Ferrol, Mugardos es un encantador pueblo marinero que conquista a quienes lo visitan. Destaca por su paseo marítimo, una amplia pasarela que actúa como punto de encuentro de sus vecinos y por su fachada colorida con galerías.

Entre los planes imprescindibles se encuentra recorrer su puerto, históricamente uno de los más importantes de Galicia, todavía vinculado a la pesca artesanal de productos como la nécora y, sobre todo, el pulpo, base del famoso pulpo a la mugardesa.

El paseo conduce también a la playa de Bestarruza, tranquila y de aguas calmadas, y continúa hacia lugares de gran interés como las ruinas del Pazo da Condesa, la aldea de O Baño y el Camiño Real de Mugardos, que ofrece espectaculares vistas hasta el Castelo da Palma.