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Mientras las playas de A Coruña se llenan de parcelas reservadas y los preparativos para las hogueras avanzan a contrarreloj, otro ritual centenario vive sus horas más intensas. A pocas horas de San Juan, las floristerías de la ciudad trabajan sin descanso para preparar los tradicionales ramos de las siete hierbas, una costumbre que sigue muy viva y que cada año suma nuevos adeptos.

La tradición consiste en reunir al menos siete plantas diferentes -entre las más habituales se encuentran la hierba de San Juan, el helecho macho, el hinojo, la hierba luisa, la malva, el romero y el codeso- y dejarlas reposar durante la noche en agua. Al amanecer del 24 de junio, esa agua se utiliza para lavarse la cara como símbolo de purificación, protección y buena suerte.

Aunque sus orígenes se mezclan entre antiguos rituales paganos y tradiciones cristianas, la costumbre continúa pasando de generación en generación. Y eso se nota en las floristerías coruñesas.

En Flores Agustinas, ubicada en la Praza de San Agustín, la campaña de San Juan comenzó hace días. "Hoy tuvimos bastante venta, no contaba yo con eso. Pero mañana es el día importante. Hay muchas reservas. Ya llevamos cogiendo encargos desde la semana pasada y es el día fuerte", explica su propietaria, Olalla Pardo.

La florista calcula que este año venderán entre 150 y 200 ramos. "En mi casa se celebró toda la vida, pero ahora está en auge. Mucha gente de fuera se interesa por la tradición", asegura.

La situación es similar en A Chorima, en la calle Orzán. Allí también han notado un incremento de las reservas y una especial concentración de ventas será durante la jornada del 23 de junio.

"Por líneas generales la gente tiende a comprar bastante el día anterior. Pero sí que es verdad que tenemos muchas reservas para el día que se celebra San Juan. La gente prefiere tener lo más fresco posible las flores para preparar el agua con el que se van a lavar la cara", explica Emma López.

Sara Salvatella, con ramos de San Juan, en Bendita Flor Quincemil

La trabajadora calcula que venderán alrededor de 40 ramos durante esta campaña. Más allá de las cifras, destaca el valor cultural de la tradición. "Es una tradición que no se debería perder, a mí me la enseñaron desde pequeña y me parece muy bonita", afirma.

También en Bendita Flor los preparativos comenzaron con antelación. Sara Salvatella, que trabaja en Bendita Flor, explica que los primeros encargos llegaron días antes de San Juan. "Desde la semana pasada comenzamos a recibir reservas, cuando anunciamos que íbamos a tener ramitos. Nos llegaron por la mañana y ya muchas personas se han llevado el suyo. Para mañana tenemos muchísimos encargos, va a ser un día fuerte", señala.

La floristería preparó unos 120 ramos y espera agotarlos durante la jornada. Para Salvatella, que vive este año su primer San Juan en Galicia, la tradición ha sido toda una sorpresa. "Yo soy catalana, es mi primer año en San Juan aquí y estoy súper ilusionada de ver cómo se vive la tradición floral de San Juan. Es algo que en Cataluña no tenemos y me parece una tradición preciosa", reconoce.

Más allá de las hogueras, las sardinas y la fiesta en las playas, los ramos de las siete hierbas siguen ocupando un lugar privilegiado en la celebración coruñesa. Una costumbre centenaria que, lejos de desaparecer, parece vivir un nuevo momento de esplendor en la ciudad.