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Vivir en Galicia es un privilegio. Lo es en muchos sentidos, también en el astronómico: la comunidad gallega es uno de los mejores sitios desde los que observar el eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto. Un fenómeno que podrá verse en todo su esplendor en A Coruña, donde hay una gran expectación.

Galicia será el primer territorio de España en observar cómo la Luna oculta por completo el Sol al situarse entre este y la Tierra, proyectando su sombra sobre una parte del planeta. El eclipse, que comenzará como parcial sobre las 19:30 horas, alcanzará la totalidad alrededor de las 20:30 horas.

Será un momento único que pocos quieren perderse, por lo que el interés por las gafas para poder verlo ha ido en aumento en las ópticas de la ciudad. "La demanda la hemos creado nosotros porque fuimos los que sacamos las gafas antes de Navidad", señala el responsable de las ópticas Sánchez Rubal, Manuel Sánchez Rubal.

El profesional explica que como sanitarios primarios de la visión, su preocupación principal es la salud de la ciudadanía: "La gente con este tipo de eclipse se confía, porque cuando la Luna empieza a eclipsar el Sol tienes la sensación de que, como no ves el Sol tan brillante, miras hacia él".

Sánchez Rubal hace referencia a 84 casos de personas que perdieron la vista en Inglaterra a raíz de un eclipse: los riesgos de observar el fenómeno de forma no adecuada son elevados y sus consecuencias pueden aparecer tiempo después. "Produce una quemadura en el fondo del ojo que conduce a una posible ceguera", advierte el optometrista.

Así, estos profesionales se han adelantado y han decidido informar de forma activa a la ciudadanía de los riesgos y de cómo disfrutar del evento del 12 de agosto de forma segura. "Tiene mucho interés porque es único", indica Sánchez Rubal, que recomienda usar gafas homologadas.

Gafas para observar el eclipse del 12 de agosto. Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia

"En eclipses anteriores siempre nos hemos quedado sin gafas", añade Sánchez Rubal, responsable de varias ópticas en A Coruña, que informa que las venden a 5 euros por unidad.

Ángel Sánchez, colegiado de Miokio, explica que en su caso hace unos 20 días que tienen gafas y que varios clientes se han interesado ya por ellas. "Son las típicas acartonadas, de talla única, aunque se pueden ajustar para los niños también", explica este profesional del sector.

En el área de A Coruña también ha habido mucho interés por las gafas del eclipse. Isabel Velo, optometrista de Federópticos Luisa en O Burgo, confirma que ya han vendido varias. "Tiñamos 10 que quedaran do ano pasado e xa conseguimos máis, témolas en tenda e non fai falta encargalas", señala Velo.

La optometrista explica que en su caso las venden a 4,90 euros y recuerda la importancia de usar protección adecuada para observar el eclipse, tanto en el caso de niños como de adultos.

Las ferreterías, con pocas compras

Son muchos los ciudadanos que acuden a las ferreterías para comprar pantallas de soldador con las que observar los eclipses. Hasta ahora, sin embargo, en A Coruña apenas han tenido demanda, aunque no descartan que según se acerque la fecha del eclipse, lo hagan también los clientes.

"De momento no hemos tenido ningún pedido", confirma desde la Ferretería La Palloza Luis García, que comenta que en anteriores eclipses vendieron cristales de gafas de soldar: "La gente empieza a comprarlos cuando queda una semana".

Julio Araújo, de la Ferretería Araújo, explica que le ha preguntado a la IA al respecto: "Dice que las gafas de soldadura no son adecuadas. Voy a comprar una caja de 100 gafas homologadas para vender y, en todo caso, le decimos al cliente que si lleva los otros cristales podrían no ser los adecuados".

Recomendaciones

El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia apela a la ciudadanía a observar con seguridad el eclipse, ya que mirar directamente al Astro Rey podría provocar un daño permanente en los ojos. Así, no se debe mirar el Sol directamente, sea a simple vista o con gafas de sol.

La entidad indica que no debe observarse el sol con aparatos, como cámaras o instrumentos telescópicos o prismáticos que no estén preparados para ello y dispongan de los filtros solares correspondientes, y hace un llamamiento a evitar filtros no homologados.

"Observar el Sol siempre entraña riesgos, pues la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda, principalmente infrarrojo, visible y ultravioleta, puede dañar la retina de forma grave o producir incluso ceguera si la contemplación es prolongada, si no ponemos los recursos adecuados"

Esther Amaro, presidenta del Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia

"Observar el Sol siempre entraña riesgos, pues la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda, principalmente infrarrojo, visible y ultravioleta, puede dañar la retina de forma grave o producir incluso ceguera si la contemplación es prolongada, si no ponemos los recursos adecuados", explica la presidenta del Colexio, Esther Amaro.

Los ópticos optometristas gallegos destacan a este respecto que conviene observar el Sol proyectando su imagen sobre una cartulina, pantalla, pared o techo, y solo en caso de disponer de un filtro profesional, homologado para la observación visual del Sol, se puede usar para ello.

Los filtros caseros están totalmente desaconsejados, ya que ninguno de estos sistemas filtran la luz para observar de forma segura el Sol y pueden causar daños transitorios o permanentes en la vista.

El Colexio recomienda visualizar el Sol con proyección o también usando un filtro homologado como los popularmente conocidas como gafas de eclipse (ISO 12312-2:2015). En todo caso, deberán usarse durante medio minuto como mucho antes de hacer un descanso, y nunca combinadas con prismáticos o telescopios.

¿Cómo proyectar el Sol?

El método más simple para proyectar la imagen del Sol consiste en utilizar dos cartulinas, a una de las cuales se le hará un pequeño agujero. Fuentes de la entidad explican que una de las cartulinas debe colocarse de espaldas al sol, de manera que la luz pase por el agujero y aparezca en la otra, situada a dos o tres palmos de distancia y a la sombra de la primera, lo que se conoce como una cámara oscura.

Otro sistema seguro y sencillo, según el Colexio, consiste en proyectar sobre una pared que esté a la sombra o sobre el techo la imagen del Sol obtenida con un espejo plano de mano, cubierto con un papel al que se ha recortado un agujero de entre 5 y 10 milímetros de diámetro.

Los ojos de los niños, por otro lado, son más sensibles que los de los adultos, por lo que si los más pequeños presentan molestias visuales tras observar el eclipse es recomendable acudir a urgencias oftalmológicas. "Las personas con problemas en la visión y quienes hayan consumido alcohol o drogas corren un alto riesgo por la dilatación de las pupilas y la pérdida de control", indica la entidad.