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La Xunta de Galicia se desmarca de la exigencia del Concello de A Coruña de convocar una mesa que diseñe el futuro de la política aeroportuaria en la comunidad y demande a Aena una gestión de los aeropuertos gallegos “que ayude a superar los cortoplacismos”.

La alcaldesa, Inés Rey, informó este jueves tras una reunión con ayuntamientos del área coruñesa, de que hoy trasladaría esta petición a la Xunta, que atribuye las competencias en la materia a la administración central.

"La coordinación de los aeropuertos le corresponde al Estado, ya que la competencia del transporte aéreo es estatal, al igual que la titularidad de las instalaciones aeroportuarias”, señalan fuentes de la Consellería de Presidencia.

Las mismas fuentes critican el anuncio hecho por Rey, que acusó de "pasividad" a la Xunta, y desvían la "inacción" al Estado: “La alcaldesa de A Coruña, en lugar de rendir pleitesía al Gobierno central, lo que debe hacer es pedirle precisamente que ejerza esas competencias en vez de intentar que sean otras administraciones las que las asuman por la dejadez del Ejecutivo estatal".

El Gobierno gallego alude al comité de coordinación aeroportuaria como órgano para tratar el debate sobre las conexiones aéreas con la comunidad, reducidas desde que la aerolínea de bajo coste Ryanair anunciara este mes de septiembre el abandono de la su base en Santiago y la pérdida o eliminación de frecuencias en Galicia y otras zonas de España.

"Esperamos que en la reunión del comité del próximo viernes 3 de octubre se puedan abordar precisamente las medidas del Ejecutivo estatal para garantizar la correcta coordinación de los aeropuertos", apuntan las fuentes autonómicas, en consonancia con lo avanzado este miércoles en un foro en Santiago por la directora xeral de Mobilidade, Judit Fontela

"En la coordinación de los tres aeropuertos gallegos y la planificación eficiente de las rutas son Aena y el Gobierno central los que deben liderar la tarea junto a los gobiernos locales de Santiago de Compostela, A Coruña y Vigo", insiste la Xunta.