Comprar una vivienda sigue siendo más barato que alquilar en la mayoría de ciudades españolas, pero el principal obstáculo para acceder a una hipoteca continúa siendo el ahorro inicial necesario.
En el caso de A Coruña, una familia necesita 71.861 euros de entrada para financiar la compra de un piso de dos dormitorios, una cifra superior a la media nacional.
Según un estudio sobre el mercado residencial publicado este martes y elaborado por Idealista, la cuota hipotecaria media en España se sitúa en 698 euros al mes, mientras que el alquiler de una vivienda similar alcanza los 1.088 euros, lo que supone que comprar es aproximadamente un 36% más barato que alquilar.
Sin embargo, el acceso a la propiedad exige una importante aportación inicial, que a nivel nacional alcanza los 64.568 euros de media, una cantidad destinada a cubrir la entrada del inmueble y los gastos asociados a la operación.
En el caso de A Coruña, el ahorro necesario asciende a más de 71.000 euros, situando a la ciudad por encima de la media española y entre las capitales con mayor exigencia de ahorro previo, aunque lejos de los mercados más tensionados del país.
Las ciudades donde se requiere un mayor esfuerzo económico inicial son Palma (147.116 euros), San Sebastián (137.700 euros), Madrid (117.793 euros) y Barcelona (103.172 euros), las únicas en las que la entrada necesaria supera los 100.000 euros.
Por detrás se sitúan Málaga, Valencia, Pamplona, Bilbao o Vitoria, además de A Coruña, que figura también entre las capitales con niveles de ahorro elevados para acceder a una vivienda en propiedad.
Comprar sigue siendo más barato que alquilar
El informe señala que en prácticamente todas las capitales españolas la cuota hipotecaria es inferior al precio del alquiler, una vez superado el obstáculo del ahorro inicial.
La única excepción es San Sebastián, donde el pago mensual de la hipoteca resulta aproximadamente un 10% más caro que alquilar.
En los grandes mercados urbanos, la diferencia entre comprar y alquilar sigue siendo notable. En Barcelona y Valencia, por ejemplo, pagar una hipoteca es un 38% más barato que vivir de alquiler, mientras que en Madrid la diferencia ronda el 23%.
Pese a ello, los expertos apuntan que el elevado nivel de ahorros exigido continúa dificultando el acceso a la vivienda para muchas familias, especialmente para jóvenes o personas que intentan comprar su primera vivienda.
