Publicada
Actualizada

La Xunta pondrá en marcha este 2026 la licitación de 55 proyectos de obra “ya listos” que permitirán levantar 2.688 nuevas viviendas en toda Galicia. La inversión total supera los 498 millones de euros y se reparte por todo el territorio gallego.

El anuncio, según recoge Europa Press, lo realizó este jueves la conselleira de Vivenda, María M. Allegue, en un acto con representantes del sector de la construcción y ante los medios de comunicación, acompañada por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.

En su intervención, Rueda ha destacado que se trata de dar el "pistoletazo de salida" porque la construcción de vivienda es "prioritaria" y la necesidad por parte de los gallegos tiene "urgencia".

Por su parte, la conselleira ha comenzado destacando que van "ya" licitadas obras para más de 1.000 viviendas por casi 200 millones. De ellas, según ha dicho, 900 viviendas tienen iniciada su ejecución y este año "se empezarán a entregar las primeras".

Con el arranque de 2026, la Xunta ha puesto sobre la mesa su hoja de ruta en materia de vivienda. La conselleira del área ha adelantado el calendario de licitaciones previstas, que arrancará este primer trimestre con 16 proyectos para levantar 979 viviendas públicas, por un importe global de 185 millones de euros.

Inversiones trimestrales

Vigo y A Coruña figuran entre las ciudades con mayor volumen de inversión, más de 50 millones en total. También destacan Ferrol (35 millones), Teo (12 millones) y Pontevedra (9,5 millones), junto a otros municipios como Sanxenxo, Salceda de Caselas, O Porriño o Narón. Todas estas licitaciones se activarán entre febrero y marzo.

En el segundo trimestre, el Ejecutivo gallego prevé una inversión de otros 185 millones para la construcción de 1.005 nuevas viviendas. En esta fase sobresale Lugo, que concentrará más de 76 millones.

Serán 20 actuaciones de distintos tamaños y presupuestos, en las que se busca una “amplia participación” de constructoras. Habrá nuevos proyectos también en A Coruña, Ferrol, Vigo y Pontevedra, además de Lalín, A Estrada y Vilagarcía.

El tercer trimestre incluirá nueve proyectos por 77 millones de euros, con 418 viviendas distribuidas en municipios del entorno de las grandes ciudades. Entre ellos, Narón (100 viviendas, 19 millones), Ames (78), Carballo (73) y otros en Arteixo, Culleredo, San Cibrao das Viñas o Bueu.

Para cerrar el año, la Xunta reservará 10 licitaciones en el cuarto trimestre, que permitirán construir 286 hogares. Destacan Ames (140 viviendas por 26 millones), Santiago (96) y Sada, Viveiro, Baiona, Forcarei y Lalín, con 50 viviendas en conjunto

La conselleira de Vivenda ha detallado que el plan incluye 31 obras con licitaciones de hasta 10 millones, 15 entre 10 y 20 millones, tres entre 20 y 30, y otras tres por encima de los 30 millones.

Así, ha reiterado que las actuaciones son de "diversas cuantías y tamaño" en A Coruña, Lugo y Pontevedra, y ha atribuido una "fuerte apuesta" en el Ayuntamiento de Vigo, donde "todas las actuaciones superan los 10 millones".

Entre las licitaciones destaca un bloque de 392 viviendas públicas en A Coruña, Teo, O Porriño, Sanxenxo y Salceda de Caselas, por 74 millones de euros, que aplicará técnicas industrializadas. La conselleira calificó el conjunto como una "movilización histórica de casi 500 millones" para vivienda pública, posible gracias a la planificación y al presupuesto de la Xunta.

Una inversión "histórica"

El presidente del Clúster de la Construción de Galicia, Diego Vázquez, celebró la inversión como "histórica y nunca vista" tras años de reclamaciones. "No querías caldo, pues toma dos tazas", ironizó. Reclamó además al sector estar "a la altura de la emergencia social" y avanzar hacia un modelo más tecnificado.

Desde la Xunta, el presidente autonómico aseguró que “nunca hubo una apuesta tan grande y tan medida en plazos”. En lo que a la Xunta toca, ha garantizado "presupuesto" y ha recalcado que sin cuentas públicas todos los años estas actuaciones "no se pueden hacer".

Previó “mucha más actividad constructiva” gracias a la colaboración público-privada y con los ayuntamientos.

En este punto, reconoció "desequilibrios" en la distribución de proyectos, que reflejan el distinto grado de colaboración municipal. “Hay concellos que están dispuestos a cooperar y otros que nunca lo hacen, con las consecuencias para sus vecinos”, lamentó.

Subrayó que la vivienda pública se concentrará donde hay más demanda y población, y defendió la participación de empresas gallegas, cumpliendo la ley pero fomentando el retorno económico local. También avanzó que el uso de técnicas industrializadas marcará “gran parte del futuro” de la construcción pública