El Puerto Exterior de A Coruña registró una operativa poco frecuente en sus muelles con el trasvase directo de melaza entre dos buques atracados en el muelle A1 de Punta Langosteira. La maniobra, de alta complejidad logística, fue coordinada por la estibadora Galigrain y la consignataria Ceferino Nogueira, ambas pertenecientes al grupo Nogar.
El buque Chemroad Queen, con 180 metros de eslora, llegó a puerto con un cargamento de 8.000 toneladas de melaza procedentes de Mozambique. Tras su atraque, la operativa se dividió en dos fases: una descarga parcial en tierra y un trasvase directo barco a barco.
En primer lugar, 4.300 toneladas fueron descargadas en la terminal de graneles líquidos de Galigrain, una infraestructura especializada en el almacenamiento y expedición de aceites y melazas. Posteriormente, el buque realizó una segunda maniobra en la que las 3.700 toneladas restantes fueron transferidas directamente a otro barco, el Oralora, que abandonó el puerto con destino al Reino Unido.
Este tipo de operativa, conocida como ship to ship, no es habitual en el Puerto Exterior de A Coruña, aunque sí se da en determinados tráficos de graneles cuando las condiciones logísticas lo requieren. Fuentes del sector señalan que se trata de una solución puntual, pero que podría repetirse en función de la planificación de futuras escalas.
Galigrain dispone en Punta Langosteira de dos concesiones estratégicas. La principal, destinada a graneles sólidos y mercancía general, ocupa 97.000 metros cuadrados, mientras que la terminal de graneles líquidos cuenta con una superficie de 5.000 metros cuadrados equipada con sistemas de conducción en circuito cerrado.
Esta instalación está diseñada para el manejo de productos como aceites y melazas destinados principalmente a la alimentación animal en Galicia, el oeste de Asturias, el norte de Portugal y Castilla y León. La terminal dispone de una capacidad de almacenamiento de 15.000 metros cúbicos repartidos en 12 tanques.
Desde su puesta en servicio en 2022, la terminal ha superado las 130.000 toneladas de aceites y melazas manipuladas, consolidando a Punta Langosteira como un enclave relevante en el tráfico de graneles líquidos del noroeste peninsular.
