El año, desde una perspectiva familiar, presenta dos momentos de cuesta o de incremento de gastos: la cuesta de enero, cuando la economía se resiente de los excesos de gastos de las navidades, y la cuesta de septiembre, con el volumen de adquisiciones derivadas del inicio del curso escolar.
El estreno del noveno mes del año lleva aparejado un cambio de rutina, tras salir del verano y tener que retomar el día a día.
El regreso a las clases implica la adquisición de material escolar tal como libros de texto, productos para el día a día y otros elementos que impactan de lleno en la economía doméstica. En otros casos, los uniformes también se cuelan en esta larga y extensa lista.
Además de ello, la conciliación también supone un gasto, con el coste que ello conlleva o bien en contratar personal para cuidar a los más pequeños de la casa cuando las obligaciones laborales solapan el horario, o bien la participación en actividades extraescolares.
Todo ello sin olvidar luego los casos donde se practiquen deportes, como los miles de coruñeses que inundan los campos de fútbol y pabellones, o incluso la necesidad de tener que recurrir a clases extraescolares o pasantías para poder sobrellevar la carga de conocimientos y sacar adelante el curso con mayores o menores dificultades.
La incertidumbre del sector de los libros
La llegada de los hábitos de compra online ha afectado a todos los sectores. La costumbre de bajar a la tienda de confianza, cotejar el producto y llevártelo, previo paso por caja y pagando en metálico, parece anclada en un pasado que no regresa.
El paso a las grandes superficies comerciales fue el siguiente paso de una escalera que ha avanzado hacia el formato de comprar, desde tu smartphone, sin salir de tu casa. Buscar en su buscador, comprar, tarjeta de crédito, y el producto te llega a tu domicilio.
"La venta online nos ha quitado parte de la venta tanto a las grandes superficies como a los pequeños establecimientos"
Esa es la tendencia que, desde Os Rosales, constata Adrián Willy, desde la librería O Quiosque, un pequeño establecimiento donde se puede adquirir la prensa diaria, la revista que sigues, el álbum de cromos de fútbol, o los libros de texto. Uno de esos locales que huele a libro nada más entrar.
"La campaña de vuelta al cole la vemos un poco incierta. El incremento de las ventas, solemos presupuestar un 20%, pero para este año tenemos presupuestado solamente un 10%. Esto es debido a la venta online, que nos ha quitado parte de la venta tanto a las grandes superficies como a los pequeños establecimientos", explica en conversación con Quincemil.
Una de las claves para mantener el negocio a flote ante ese auge de lo online está en los cheques de material de la administración autonómica.
"El flujo de caja es de la paquetería"
"Trabajamos con los cheques escolares de la Xunta y eso es un punto afortunado, porque no pueden usarlo en estas plataformas", comenta.
Estos hechos obligan a diversificar los servicios y derivar la actividad también al ámbito de la paquetería.
"El flujo de caja es de la paquetería. Trabajamos con ocho empresas de paquetería y hemos visto el incremento, lógicamente, de la facilidad de la gente que lo tiene a mano de comprar los bolis, las carpetas, las cartulinas, todo el material que lo piden. De golpe muchas veces, inclusive, no hay manera de competir con ellos en cuanto a precio porque manejan unos precios muy bajos", confirma.
Los uniformes, en su momento de mayor venta del año
Desde Dolco Uniformes, en Juan Flórez, uno de sus responsables, Joaquín Doldán, también explica en conversación con Quincemil el momento del sector en uno de los períodos claves del año a nivel de facturación.
"Nuestra previsión es complicada de hacer, nosotros tenemos que hacer los pedidos en marzo, principios de abril, como muy tarde. Trabajamos con fábrica propia, que o sea, no es propia, es una fábrica que nos hace para nosotros los uniformes con nuestra marca propia", relata.
"En cuanto a las ventas, vemos que este año está siendo más escalonada. De hecho, estamos vendiendo uniformes prácticamente desde que acabó el curso anterior. Este año sí que lo estamos notando bastante, que hasta ahora no está habiendo aglomeraciones", explica Doldán.
"Aumentamos los plazos de devolución y puedes comprar el uniforme en junio, el día siguiente que acabe el colegio"
¿La causa? "Creemos que es un poquito por unas ventajas que metemos nosotros, con lo cual queremos incentivar eso de que la gente venga antes. Por ejemplo, en esta época o en lo que es el verano, aumentamos los plazos de devolución y puedes comprar el uniforme en junio, el día siguiente que acabe el colegio, y respetamos el cambio que tengas que hacer hasta la semana que empieza el cole", manifiesta.
La guerra de precios es otra realidad a la que también se tienen que enfrentar. "A nosotros los fabricantes y proveedores sí que nos hicieron una subida muy grande, sobre todo estos dos últimos años, quizás más el anterior, el curso pasado. Es una subida que nosotros no quisimos trasladar tanto a las familias porque creemos que es un poquito desorbitado lo que está subiendo todo y parte de la subida la asumimos nosotros porque lo que ha pasado en algunas prendas era más de un 10% de subida y nosotros no subimos esos precios en ningún momento", explica de forma didáctica.
"En verano, que los niños y niñas crecen, crecen un poquillo más y de manera menos controlada, sí que prefieren venir por tienda a probar"
Sobre la compra online, Doldán no nota tanto impacto como en otros sectores, pero sí detecta una tendencia y un claro punto a favor en su ámbito de la presencialidad. "En verano, que los niños y niñas crecen, crecen un poquillo más y de manera menos controlada, sí que prefieren venir por tienda a probar. Eso sí que es cierto que prefieren pasarse y eso juega a nuestro favor", sentencia.
