La Autoridad Portuaria de A Coruña ha sacado a licitación la redacción del proyecto para reformar la tercera planta de su sede, situada en la avenida de la Marina, con el objetivo de convertirla en un laboratorio de innovación abierto a empresas, entidades y colectivos vinculados al ámbito portuario.
El espacio, de unos 250 metros cuadrados y hasta ahora en desuso -ya que anteriormente albergaba una vivienda-, se transformará en un entorno flexible pensado para fomentar la colaboración, el intercambio de conocimiento y la generación de proyectos ligados a la actividad marítima y logística.
La licitación, publicada ya en la web del organismo portuario, cuenta con un presupuesto de 92.000 euros. Esta cantidad incluye la redacción del proyecto de ejecución, el asesoramiento a la comisión que evaluará las futuras ofertas de las constructoras y la asistencia técnica durante la dirección de la obra.
Un paso más en la modernización del edificio
La iniciativa forma parte de un plan más amplio de actualización del inmueble, construido en 1954. En 2023 se culminó la reforma de la segunda planta, donde otra antigua vivienda fue reconvertida en un espacio abierto y funcional que hoy alberga un aula de formación y varias salas de reuniones y videoconferencias. Aquella intervención, firmada por los arquitectos Roberto Costas y Óscar Pedrós, fue reconocida con el Premio de Madera de Galicia y seleccionada para el Premio de Arquitectura Española.
Ahora, la tercera planta seguirá esa misma línea de renovación, pero con un enfoque aún más abierto a la ciudad. El nuevo laboratorio deberá contar con salas de reuniones de distintos tamaños, una zona de coworking, un espacio diáfano para eventos y materiales sostenibles. Además, tendrá un acceso independiente para permitir el desarrollo de actividades en horarios distintos a los del resto del edificio administrativo.
El presupuesto máximo previsto para la ejecución de la obra será de 500.000 euros. Si se cumplen los plazos estimados tras los procesos de adjudicación, la reforma podría desarrollarse a lo largo de 2027 y tendría una duración aproximada de siete meses.
Como requisito técnico destacado, el proyecto deberá incorporar tecnología BIM (Building Information Modeling), una herramienta avanzada que mejora la visualización, la planificación y la coordinación en todas las fases del diseño y la construcción, optimizando la toma de decisiones y el control de la obra.
