Publicada

Cambiarán durante unas horas los pasillos del Hospital Oncológico de A Coruña por los 42 kilómetros de la Maratón de Médoc, una de las pruebas populares más singulares de Europa. La carrera se celebrará el próximo 5 de septiembre en Francia, pero los diez trabajadores del centro ya preparan un reto que va mucho más allá de lo deportivo: transmitir un mensaje de esperanza a las personas con cáncer y demostrar que la enfermedad también puede afrontarse con optimismo.

La iniciativa ha sido impulsada por profesionales de diferentes categorías del hospital. Celadores, administrativos y técnicos de radioterapia, entre otros, formarán un mismo equipo para participar en una carrera conocida por su ambiente festivo, en la que los corredores completan el recorrido disfrazados.

"La idea es visibilizar la lucha contra el cáncer, pero también hacerlo desde un tono divertido, para que nadie vea la enfermedad como una condena", explica a Quincemil Carlos, celador del Hospital Oncológico y uno de los impulsores de la iniciativa.

Precisamente por ese espíritu eligieron la Maratón de Médoc, una prueba que combina deporte y celebración. "Queríamos que el mensaje fuese más ameno, que no resultase tan trascendente. Al final se trata de transmitir que se puede afrontar la enfermedad desde otra perspectiva", añade.

Su primer maratón

Además del componente solidario y de sensibilización, la cita supondrá un importante desafío personal para los diez participantes, ya que ninguno de ellos ha completado antes una maratón. "Estamos entrenando para ello, aunque nunca hemos corrido una distancia así. También forma parte del reto y simboliza un poco esa lucha", reconoce Carlos.

Un mensaje para los pacientes

La iniciativa cuenta con el respaldo de la dirección del Hospital Oncológico, que desde el primer momento apoyó el proyecto. Para Carlos, el objetivo principal es que los pacientes puedan verse reflejados en un mensaje de optimismo. "Cuando a una persona le diagnostican un cáncer suele pensar lo peor. Queremos que vean que hoy en día los tratamientos han avanzado muchísimo y que la enfermedad puede llevarse de otra manera", explica.

Regalo de los dorsales por parte de la organización

El gesto también encontró respuesta en la porpia organización de la Maratón de Médoc. Tras conocer la historia del grupo coruñés, decidió colaborar con ellos. "Les escribimos explicándoles quiénes éramos y cuál era nuestro objetivo. Enseguida nos regalaron los dorsales y se mostraron encantados de participar en la iniciativa", cuenta Carlos.

El grupo viajará junto desde O Porto hasta Francia y ahora, solo queda cruzar la línea de salida. Lo harán por primera vez en una maratón, pero con la misma filosofía con la que acompañan a diario a los pacientes del Hospital Oncológico: paso a paso, con esfuerzo y sin perder nunca la esperanza.