A Coruña vivió entre el miércoles y el jueves una de esas visitas que alteran el pulso de la ciudad. La Selección Española eligió Riazor como última parada en territorio nacional antes de poner rumbo al Mundial y la afición respondió con una jornada de fútbol, camisetas rojas, autógrafos, gaitas y ambiente festivo apenas unos días después de la celebración del ascenso del Deportivo.
La expedición llegó este jueves al aeropuerto de Alvedro en torno a las 13:30 horas, con algo de retraso sobre el horario previsto, y se desplazó después al Hotel Attica21 de Matogrande. Allí la esperaban más de un centenar de aficionados, muchos de ellos niños, que recibieron entre aplausos a jugadores y cuerpo técnico.
Luis de la Fuente fue uno de los primeros en bajar del autobús, seguido por futbolistas como Laporte, Ferran Torres, Yeremy Pino o Eric García. Algunos jugadores, como Cucurella, Mikel Merino, Dani Olmo o el gallego Borja Iglesias, se detuvieron para firmar autógrafos y hacerse fotos con los seguidores. Otros, como Lamine Yamal y Nico Williams, entraron rápidamente en el hotel, aunque también fueron recibidos con gritos y aplausos.
María Pita, epicentro de la fiesta
La visita de España no se limitó al partido. La RFEF instaló durante el miércoles y el jueves una Fan Zone en la plaza de María Pita, abierta de forma gratuita y pensada para todos los públicos.
El espacio contó con un campo de fútbol 3x3, museo de la Selección, tienda oficial, escenario con música, sorteos, animación continua y actividades para niños y aficionados. La plaza se convirtió durante dos días en el punto de encuentro de los seguidores de La Roja, en una ciudad todavía con la resaca emocional del regreso del Dépor a Primera.
El gran momento llegó este jueves por la tarde con la Fan Walk hacia Riazor. Cientos de personas salieron desde María Pita en una marcha festiva con charanga, banderas y camisetas rojas rumbo al estadio. La caminata tiñó el centro y el paseo marítimo de ambiente futbolero antes del amistoso frente a Irak.
Aunque la previsión inicial era que los aficionados coincidieran con el autobús de la Selección en el recorrido hacia Riazor, finalmente los seguidores llegaron al estadio sin ver a los jugadores, que ya habían accedido al recinto por otra zona.
Riazor volvió a llenarse de fútbol
El partido ante Irak, disputado a las 21:00 horas, fue el último encuentro de España en territorio nacional antes del Mundial. Riazor llegó a la cita con las entradas agotadas y con un ambiente especial, tanto por la presencia de la Selección como por el momento futbolístico que atraviesa A Coruña.
La jornada tuvo también acento gallego. El Grupo de Gaiteros de la Agrupación Cultural Xacarandaina participó en la comida oficial, la Banda de Gaitas Agarimo de Catabois estuvo presente en la recepción del equipo y la Real Banda de Gaitas de la Deputación de Ourense interpretó el himno antes del encuentro
Tras hacer noche en A Coruña después del partido ante Irak (que terminó en empate 1-1), la expedición española abandonará este viernes Galicia desde el aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro. El vuelo chárter hacia Nashville tiene previsto despegar en torno a las 10:00 horas. Desde allí tomarán otro vuelo a Chattanooga, la localidad del estado de Tennessee en la que establecerá su cuartel general para el Mundial.
A Coruña despidió así a la Roja con ilusión y orgullo futbolístico. Primero fue el Dépor y después la Selección. En apenas unos días, la ciudad volvió a demostrar que cuando el fútbol llama, responde.
