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Un partido de la última división del fútbol aficionado masculino en Ferrol se ha saldado con una suspensión tras una presunta agresión reflejada el acta al colegiado, que está en edad juvenil, cuatro expulsados y una serie de insultos y descalificaciones, algunas de índole racista, vertidas hacia el trencilla por parte del equipo local, el Libunca, en su choque ante el Racing San Pedro.

El partido dio comienzo con puntualidad en el complejo deportivo de A Gándara a las 16:30, en el campo de hierba sintética, pero tuvo que finalizar de forma abrupta en el minuto 61. Ahí, el Racing San Pedro anotó un gol que hizo explotar la situación.

El colegiado del partido, Adil Habti Bounouar, que a la par es futbolista en edad juvenil rozando la mayoría de edad en el Ánimas, reflejó en el acta hasta tres expulsiones. La primera, por "tras haber recibido un gol en contra, abalanzarse sobre mí, agarrándome del pecho y cuello con uso de fuerza excesiva durante aproximadamente tres segundos".

A continuación, se dirigió a él según el acta con una serie de improperios.

A renglón seguido, otro jugador fue expulsado por "propinarme un empujón con uso excesivo de fuerza, provocando un desplazamiento brusco de mi posición, dirigiéndose a mí en actitud agresiva".

En la misma tangana, un tercer jugador vio la tarjeta roja directa por un comportamiento idéntico.

Tras decretar la suspensión, un cuarto futbolista fue expulsado por gritar, insultando al colegiado.

El entrenador ya había sido expulsado

El Libunca ya había visto a lo largo del partido cómo se quedaba sin entrenador, que fue expulsado en el descanso. La causa fue que al acabar la primera parte se dirigió al colegiado "en actitud muy alterada", con varios insultos que recoge la redacción del acta, que consta de principio de veracidad y solo puede ser desmontada con pruebas videográficas. Refleja también actitud agresiva y que levantó los brazos.

"No sé cómo pueden permitir a un moro arbitrar a marroquíes"

Una vez dictaminada la suspensión, el citado entrenador dirigió de nuevo varios improperios al colegiado. Uno de ellos lo recoge con claridad en la redacción del acta: "No sé cómo pueden permitir a un moro arbitrar a marroquíes", sumado a un "es que no pùede ser, es que no puede ser, lo mismo con los p... árbitros".

Además, el citado documento también recoge insultos del presidente del club ferrolano.

Debido a la gravedad de los hechos, el colegiado solicitó la presencia de la Policía Nacional, abandonando las instalaciones escoltado por cuatro agentes. Fue a un centro hospitalario a ser reconocido por un médico, que emitió un parte de lesiones que adjuntó al acta.

La pelota, en manos del comité de competición

Ahora el comité de competición deberá valorar lo sucedido y emitir una resolución. La primera reunión tendrá lugar este miércoles, y el club tiene de plazo hasta mañana a las 18:00 para presentar alegaciones.

Una vez falle competición, podrá continuar reclamando ante apelación, o bien, agotada la vía federativa, pelear en el Comité Galego de Xustiza Deportiva.

No obstante, la clara redacción de los hechos deja vía abierta al comité a duras sanciones, especialmente a los jugadores a los que se identifica como autores de la agresión.