Publicada

Un impresionante, colosal, fantástico y aguerrido Liceo logró su pase a la final por el título de liga tras imponerse por tres goles a cuatro al Calafell en tierras catalanas. El encuentro resultó vibrante y fue una oda al hockey con una segunda mitad memorable. Los goles de Dava Torres en dos ocasiones, Toni Pérez y Bruno Saavedra le dan a los coruñeses un billete para la final de liga. El equipo verde no conoce todavía su rival ya que la serie entre Barcelona e Igualada se decidirá en el quinto partido.

Nació igualado y sin correr grandes riesgos el partido en Calafell. Ambos equipos priorizaron no encajar y los árbitros elevaron a cotas muy elevadas el número de faltas. El encuentro era muy táctico y las pocas ocasiones de gol eran desbaratadas por dos inspirados guardametas: Martí Serra y Blai Roca.

En ese escaso intercambio de golpes llegaría el primer gol del Liceo. Bola que recogía Dava Torres y el capitán inauguraba el marcador con un potente disparo. El encuentro no se salía de ese guion y salvo unos últimos veinte segundos locos y con ocasiones para los dos, se llegaría al descanso con esa exigua ventaja coruñesa.

Todo iba a pasar en el segundo acto. Al igual que en el tercer encuentro los de Cabestany salieron con una marcha más y pronto dejaron claro que iban a vender muy cara la derrota. Folguera igualó el choque con un gran gol tras un potente disparo. Lejos de venirse abajo el Liceo resistió y en una contra Bruno Saavedra haría el segundo. El mago de Santiago disparaba por sorpresa y recogía el rechace para superar a Serra. Los errores se pagaban muy caros y una pérdida de Cervera propició otra contra mortal de los locales. Conducción endiablada de Folguera y gol de Domenech. El choque se ponía con empate a dos.

El encuentro era vibrante y con muchas alternativas y se vivirían situaciones muy similares a las del viernes. Con los dos equipos en nueve faltas llegó una cartulina azul para César Carballeira y falta directa. No marcó en esa acción Calafell pero logró adelantarse en la superioridad numérica. Otra vez Pujalte aprovechaba esa circunstancia para superar a Blai tras una maniobra fantástica y de gran habilidad.

Aguantó el Liceo y supo sufrir. Y ahí aparecieron los veteranos para tirar del carro. Dava asistía para Toni Pérez y el asturiano establecía el empate a tres. Los dos equipos fallaron la décima falta y el encuentro se encaminaba a la prórroga. Sin embargo un error de Calafell era aprovechado por Bruno para patinar a toda velocidad y servir a un Dava Torres que no iba a perdonar. Los coruñeses se ponían 3 a 4 en el marcador a falta de un minuto y dos segundos. Lo buscó Calafell de todas las maneras posibles y con cinco jugadores en pista pero los herculinos resistieron y reservaron su cita en una gran final que arrancará el viernes en Riazor ante el ganador del quinto encuentro entre Barcelona e Igualada.