Triunfo sufrido pero merecido de un Dépor que superó al Albacete por dos goles a uno. Yeremay y un gol en propia meta de los manchegos permitieron al Dépor afrontar con cierta tranquilidad una segunda mitad que se complicó tras el gran gol de Obeng.
Los coruñeses salieron al terreno de juego impregnados del aura y el ambiente que se respiraba en Riazor. Con Zaka y Mella como novedades en el once, los blanquiazules lo buscaron desde el primer momento ante un Albacete que priorizaba la defensa. A pesar de ello, avisó Jefté en el minuto dos con un remate desviado. Los blanquiazules vivían de las galopadas de un Yeremay que lo intentaba pero no conseguía ofrecer soluciones en el último pase.
El Dépor mandaba y dominaba ante un Albacete que vivía agazapado. Fue Yeremay el que destapó el tarro de las esencias con un gran gol. El canario recibía en la frontal y superaba con un disparo ajustado a Mariño para hacer el primero del partido. El choque entró en un ida y vuelta de ocasiones buenas. Zaka pidió penalti pero el VAR lo invalidó por fuera de juego. También lo buscó el Albacete con un gran disparo de Lazo que sacaba Ferllo. La línea defensiva del Dépor emergía con un Noubi imperial y con Álvaro convertido en un seguro.
Con la primera mitad encarando su recta final llegaría el segundo gol del Dépor. Una buena internada de Alti por banda finalizaba con un centro que Javi Villar se introducía en propia meta. Con la alegría del dos a cero se llegaba al descanso de un duelo en el que el Dépor fue capaz de tener acierto de cara a puerta. El segundo acto nació con una dinámica parecida y el encuentro estaba tranquilo.
Hidalgo metió a Villares en lugar de Mella. El Dépor buscaba tranquilidad pero el equipo acusó el cambio de manera negativa. El Albacete se vino arriba y Obeng acortó distancias con una buena chilena dentro del área. Por delante quedaban veinte minutos más el descuento y los manchegos se fueron a por el empate. Una vez más Álvaro resultó clave al sacar dos buenas manos a remates de los jugadores visitantes.
Riazor apretó y el equipo se mantuvo firme durante un descuento en el que pasaron pocas cosas. El Dépor se reencontró con la victoria en Riazor y celebró con los suyos un triunfo muy importante en su carrera por buscar el ascenso directo.
