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La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, ha lanzado durante las últimas semanas varios mensajes de conciliación hacia el Real Club Deportivo.

A pesar de que se le han paralizado hace dos meses las obras de construcción del nuevo museo y zonas vip en el estadio de Riazor, el mensaje público siempre ha sido el mismo: llegar a consensos y diálogo.

Una postura que no detectan como tal en Plaza de Pontevedra, que entienden que ha habido suficientes piedras en el camino.

Los técnicos municipales de urbanismo, una vez recibida la documentación por parte del Dépor, han dado viabilidad a la actuación del club blanquiazul.

Por un lado, el informe recoge que se podrá dejar sin efecto las autorizaciones entregadas si resultan incompatibles "con la remodelación del recinto de cara a albergar partidos de la Copa del Mundo de la FIFA 2030", una nueva declaración de intenciones con respecto a mantener la sede, y que tantas dudas está generando en el PP y en el BNG hasta el punto de protagonizar buena parte de las preguntas orales en el pleno del pasado jueves.

Además, en virtud del convenio, se aplicará el "carácter gratuito" del permiso y la autorización será puesta en conocimiento de la comisión de seguimiento de la que forman club y ayuntamiento.

Resta ahora la comunicación formal para que se pueda reanudar los trabajos a pie de obra.

El proyecto

El Dépor quiere darle una nueva vida al antiguo Zona Fit, que lleva más de una década cerrado. En él se construirá el anhelado museo, que contará con zonas complementarias de tipología VIP.

Además, se instalará un ascensor que comunicará todos los niveles, con apertura incluso a la grada.

En la zona de museo se habilitarán un total de seis espacios: acceso, recepción, zona de musealización, zonas auxiliares, aseos y ambigú.