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El coruñés César de la Fuente, uno de los científicos más innovadores a nivel mundial en biotecnología y biología computacional, recibió este miércoles en A Coruña el XXXI Premio Rafael Hervada a la Investigación Biomédica.

Durante la ceremonia, De la Fuente habló de su laboratorio en Pensilvania, donde utiliza inteligencia artificial para acelerar el descubrimiento de nuevos antibióticos, y compartió su visión sobre la ciencia, la innovación y la importancia de seguir investigando para mejorar la salud global.

¿Qué significa para ti ganar el premio Rafael Hervada a la Investigación Biomédica en tu propia ciudad?

Es un auténtico orgullo, es un premio de la casa y, aparte, es uno de los premios más prestigiosos y antiguos de España. Fue una sorpresa enorme recibir la notificación de que me habían otorgado el premio y, nada, dar gracias a todos los investigadores e investigadoras que han venido de todo el mundo a mi laboratorio para intentar hacer la investigación que hemos logrado hacer.

Cuéntanos, ¿en qué estás trabajando y de dónde viene que te den este premio?

En mi laboratorio empleamos herramientas computacionales, incluidas herramientas de inteligencia artificial, para acelerar descubrimientos en biología y medicina. Nos centramos en antibióticos, es decir, en descubrir y diseñar nuevos antibióticos, que son compuestos que matan bacterias o superbacterias patógenas.

Estas bacterias se asocian con alrededor de 50.000 muertes al año en el mundo. Ese número podría duplicarse para 2050 si no descubrimos nuevos antibióticos. Es un problema de salud global que nos puede afectar a todos o a las personas que queremos. Por eso, una de las misiones de nuestro laboratorio es intentar resolver el problema de la resistencia a los antibióticos y las superbacterias.

Lo que comentabas es que utilizas inteligencia artificial para diseñar nuevos antibióticos. ¿Qué diferencia hay entre este enfoque y el descubrimiento tradicional de fármacos?

El paradigma tradicional consiste en que los científicos van alrededor de la naturaleza, toman muestras de suelos o de agua e intentan purificar compuestos activos presentes en esa materia orgánica tan compleja. Es un proceso muy arduo que depende de prueba y error y que muchas veces no da ningún candidato preclínico.

"Es como un patio de recreo para un científico que llevaba soñando con algo así mucho tiempo. Podemos hacer descubrimiento científico a velocidad digital en lugar de a velocidad física"

César de la Fuente, experto en Biotecnología

Hace unos años se nos ocurrió pensar en la biología no solo en términos físicos, sino como un montón de código, como una sopa de letras: al final, el ADN es una sopa de letras, igual que el alfabeto que usamos para comunicarnos. Si lo ves así, puedes desarrollar algoritmos que recorran esa sopa de letras y encuentren "palabras" con sentido; en nuestro caso, esas palabras son antibióticos.

¿Y cuánto se puede acortar realmente el tiempo de desarrollo gracias a la IA?

Ahora podemos descubrir antibióticos en minutos en lugar de años. Por ejemplo, yo llego al laboratorio por la mañana, me tomo un café y a la hora de comer ya hemos encontrado muchos compuestos gracias a nuestros algoritmos; a la hora de cenar, todavía más. Es como un patio de recreo para un científico que llevaba soñando con algo así mucho tiempo. Podemos hacer descubrimiento científico a velocidad digital en lugar de a velocidad física.

¿En minutos lo que antes llevaba años?

Exactamente. Trabajamos con información biológica como genomas y proteomas ya disponibles. Nuestros algoritmos lo recorren en tiempo récord y encuentran candidatos. Puedes pensar en ellos como un escáner de código de barras: cuando encuentran un potencial antibiótico, suena un "bip", y te dicen: esto es prometedor.

A"nimaría a los jóvenes a que no solo piensen en ser futbolistas, cantantes o influencers en TikTok, sino que echen un vistazo a la ciencia"

César de la Fuente, experto en Biotecnología

¿Qué destacarías más de tu carrera hasta ahora?

Creo que lo más relevante es haber traído conceptos computacionales al ámbito de los antibióticos y de las enfermedades infecciosas para acelerar el proceso. En lugar de cinco o seis años, hoy en día podemos encontrar candidatos preclínicos a antibióticos en minutos o un par de horas.

¿Qué le dirías a un chaval de instituto que se plantea estudiar una carrera de ciencias?

Si te gustan los puzzles, pensar y tener cada día un desafío diferente, la ciencia es fascinante. No hay monotonía. Animaría a los jóvenes a que no solo piensen en ser futbolistas, cantantes o influencers en TikTok, sino que echen un vistazo a la ciencia. Es el motor económico y la mejor manera de avanzar en la humanidad y mejorar el mundo.

De A Coruña a Pensilvania hay un buen trecho, ¿cómo llevas la morriña?

Llevo mucho tiempo fuera. Estuve haciendo el cálculo el otro día y ya llevo más de la mitad de mi vida fuera de España, entre Canadá y Estados Unidos. Siempre seré de Coruña, de Galicia, y aunque ahora tengo pasaportes español, canadiense y estadounidense, siempre me identifico con España y Galicia.

Siempre hay morriña; cuando vengo aquí, estoy con la familia, los amigos y disfruto de la calidad de vida y la comida, que es única en el mundo. He viajado por todo el mundo y puedo confirmar que lo que tenemos aquí es inigualable.