Los trabajadores del Programa Lecer de A Coruña se han manifestado este jueves en la plaza de María Pita con una cacerolada, justo antes del inicio del pleno en el que se aprobó por unanimidad una moción del BNG para retomar la iniciativa. Los educadores exigen que las actividades regresen lo antes posible, así como cobrar lo que se les debe.
"Estamos parados e sen expectativas de voltar, porque Serviplus non renuncia ao contrato e está moi reticente a cedelo. O concello está mentindo dicindo que a solución está cercana. Todo o contraro: parace que desandamos pasos", explica una de las profesoras afectadas, Beatriz Álvarez.
La educadora señaló que hay más de 5.300 personas esperando en casa a que se retome el programa, mientras que los 60 trabajadores afectados dan por perdido el programa: "Calculamos que ata metade de marzo non teremos arranque, porque non solo é firmar coa nova empresa senón todo o proceso de inicio de curso".
Beatriz Álvarez asegura, además, que de 60 trabajadores el ayuntamiento se ha puesto en contacto con menos de 30 respecto al cobro de lo que se les adeuda. Algo a lo que el concejal de Cultura e Turismo, Gonzalo Castro, hizo referencia en el pleno asegurando que quedaban pocos educadores por contactar.
"Non pedimos nada máis que volver traballar en condicións dignas, desexamos estar de novo cos nosos usuarios e usuarias. Eles buscan con nós ese ocio cultural que os move a saír da casa e nós a gozar da nosa profesión, que é compartir cultura con todo o noso público", concluye Álvareaz.
Moción aprobada
BNG, PP y PSdeG aprobaron este jueves por unanimidad una moción para pedir la recuperación del Programa Lecer.
Mercedes Queixas (BNG) fue la encargada de presentar una moción en la que acusó al Gobierno local de "ignorar aos trabadores" y no vigilar que Serviplus cumpliese con el contrato. El Programa Lecer, señaló la nacionalista, estaba "consolidado" y era accesible para la ciudadanía, sumando más de 6.000 usuarios en cada convocatoria.
Ahora, la situación es muy diferente: las actividades no se retomaron el 2 de febrero y, además, los 40 educadores están "abandoados sen contrato e sen dereito a pedir o paro". Una situación a la que Queixas sumó "comentarios improcedentes" por parte de la concejalía a la plantilla durante las últimas reuniones.
La edil nacionalista defendió que el Programa Lecer sufre "abandono" por parte del Ejecutivo local, que era "consciente dende hai meses" de que Serviplus no cumplía con los pliegos del contrato ni pagaba a los trabajadores. A este respecto, Queixas explicó que la firma tenía contrato dende 2019, prorrogado en septiembre de 2025 por un año pese a que la empresa "manifestou que non quería continuar".
El concejal del PP, Roberto Luis Coira, señaló durante su intervención que los trabajadores" merecen un mejor trato, que se les reciba, que se les escucha, que se les diga si va a tener continuidad este programa". Y es que tal y como indicó el edil popular, a alguno de los monitores se les adeudan casi 4.000 euros.
"Dejen de maltratar a la cultura", señaló Coira, que destacó el valor social y de integración que tienen estos talleres que, además, facilitan el acceso a la cultura a numerosas personas. "No se puede engañar ni a los trabajadores ni a los ciudadanos", sentenció el concejal del PP.
Los cobros pendientes, solucionados "en los próximos días"
Gonzalo Castro comenzó su intervención mostrando su "solidaridad y apoyo" a Goretti Sanmartín, alcaldesa del BNG de Santiago de Compostela, donde "tiene paralizado el servicio de dinamización cultural" porque la misma empresa que mantiene un comportamiento "inaceptable" en A Coruña lo hace también en la capital gallega.
"El rigor es fundamental, también en la crítica", aseguró el edil, que negó falta de comunicación con los trabajadores. Castro, además, explicó que se está comunicando la cesión del crédito de las facturas pendientes a los educadores: "En los próximos días, esta cuestión que era la más urgente, estará resuelta".
La segunda urgencia, continuó Gonzalo Castro, es la continuidad del servicio, para lo que el ayuntamiento está en contacto con empresas, una de las cuales se reunió la semana pasada con los trabajadores.
"Al mismo tiempo, para garantizar la continuidad del servicio a futuro, se está trabajando en el pliego en el que se va a escuchar a los representantes de los trabajadores", indicó el edil, que valoró la actitud de la CIG para dar solución a esta situación.
