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Este miércoles empieza en la provincia de A Coruña la huelga indefinida del transporte de viajeros por carretera, que dejará sin servicio de autobuses a prácticamente todas las localidades coruñesas.

Este nuevo capítulo llega después del preacuerdo alcanzado entre UGT, CCOO y la patronal y rechazado por la CIG y posteriormente por los trabajadores; el personal vuelve a manifestarse, esta vez de manera indefinida tras sumar unos diez días de huelga entre los pasados meses de diciembre y enero.

Con todo, este miércoles a primera hora de la mañana, sobre las 8:30 horas, la estación de buses de A Coruña presenciaba un ir y venir de usuarios bajo la incertidumbre de si los autobuses de los servicios mínimos saldrían o no, como ya ocurrió en las anteriores jornadas de huelga. También, vuelve a repetirse otra imagen ya habitual en estas jornadas de huelga: los piquetes custodiando la salida de la estación.

Algo que llama la atención es la poca cantidad de personas que acudieron las primeras horas a la estación, posiblemente debido a que los usuarios habituales buscaron otro tipo de alternativas para desplazarse hasta sus destinos. Sin embargo, algunos han decidido probar suerte con los servicios mínimos al no disponer de otras alternativas.

Incertidumbre entre los usuarios con los servicios mínimos

Este es el caso de dos usuarias que trabajan en el Coruña The Style Outlets de Culleredo, que prefieren mantener sus nombres en el anonimato, y que aseguran a Quincemil haber sufrido ya en varias ocasiones las consecuencias de las huelgas en las últimas semanas. "Entendemos que los trabajadores tengan que protestar por sus derechos, pero a nosotras nos afecta para llegar al trabajo. No tenemos coche y si pagamos taxis todos los días se nos va el sueldo entero", dicen.

Situación parecida la que está viviendo María, otra trabajadora que acude todos los días hasta Carral en bus. "Cuido de personas mayores y no tengo otra forma de llegar hasta allí que no sea en bus", explica. Además, señala que en las últimas semanas se ha visto en situaciones parecidas a la de hoy sin saber si podrá llegar al trabajo porque no tiene coche para desplazarse.

Por otro lado, Andrea reconoce que no se enteró de que se había retomado la huelga hasta que llegó esta mañana a la estación. Cuenta que se dirige a Arteixo a casa de su novio y que está a la espera de ver si llega el autobús que le aparece en la aplicación, pero que no descarta buscar otra alternativa. "Aún no sé qué haré porque no puedo permitirme pagar un taxi hasta allí", dice. Tampoco es la primera vez que se ve afectada por la huelga, pues explica que vive en A Barcala, en Culleredo, y se ha encontrado con problemas para venir hasta A Coruña.