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La cuenta atrás para el Carnaval está a punto de terminar. La mayoría de municipios gallegos comenzarán los festejos en cuestión de días, y muchos se preguntan cuál será la previsión meteorológica durante estas fechas.

La lluvia ha sido la gran protagonista de las últimas semanas y podría seguir presente durante el Carnaval debido a la llegada de una borrasca el miércoles, que traerá un importante temporal marítimo, viento y precipitaciones.

¿Lloverá este 2026 en el Carnaval?

Ante las informaciones de varios medios sobre un posible tiempo anticiclónico, MeteoGalicia pide prudencia, ya que las probabilidades de lluvia esta semana son bastante altas. "Vamos a tener meteorología adversa entre el miércoles y el jueves, y el viernes es muy probable que llueva", indica en una conversación telefónica a este medio.

Tras el paso de Kristin y Leonardo y, más recientemente, Marta, Galicia mira al cielo de cara a los Carnavales. Según el último modelo meteorológico, el miércoles se espera un empeoramiento del tiempo, siendo uno de los días más lluviosos de la semana, junto al martes.

De hecho, hay alerta de nivel rojo en el mar por olas de hasta 8 metros y vientos de hasta 100 km/h. Los avisos se amplían también por lluvias en amplias zonas del territorio gallego, con acumulaciones de hasta 15 l/m2 en una hora y de 40 mm en 12 horas.

Esta situación meteorológica adversa se extenderá hasta el jueves y, muy probablemente, según MeteoGalicia, también afectará a la jornada del viernes, coincidiendo con el inicio de los Carnavales. No obstante, el sábado podría haber tiempo seco, aunque "hay que ser prudentes".

Esta previsión no se aplicaría a la franja atlántica; es decir, desde el oeste de A Coruña hasta las Rías Baixas. "A día de hoy, no vemos un anticiclón como el que tuvimos en Navidad", advierten desde MeteoGalicia. Además, el domingo podría entrar otro frente.

En cuanto a las temperaturas, se espera un descenso a partir del miércoles, por lo que todo apunta a que serán unos Carnavales frescos, especialmente en zonas de alta montaña, donde no se descartan nevadas en cotas superiores a los 800-1.000 metros.