Desde hace varios años las redes sociales como Instagram o TikTok forman parte del día a día y de la vida personal de millones de adolescentes. Pese a controles parentales y charlas educativas, los menores no están exentos de riesgos. Por ese motivo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado esta semana que España prohibirá el acceso a estas plataformas a menores de 16 años.
En Galicia, los adolescentes se muestran contrarios a esta prohibición, aunque entienden los peligros que conlleva el uso de las redes.
Rubén cumplirá este 2026 15 años. Sobre la medida, comenta que "no me entusiasma mucho porque es donde encuentro el ocio y donde puedo conocer gente... Para mí es como un refugio". Tanto él como sus amigos o compañeros utilizan sus cuentas para socializar, principalmente TikTok e Instagram, aunque también usan Whatsapp para hablar.
El adolescente sí cree que esta medida "va a ayudar a la seguridad de los menores". En este sentido, cree que "está bien hecho por el tema de vídeos que no se quieran mostrar, stickers que no se quieran ver, fotos que no se quieran mandar y ese tipo de cosas".
Carla, a punto de cumplir los 15, está en contra de la medida. Tiene móvil desde hace tan solo unos meses y con él entra habitualmente en WhatsApp y Youtube, ya que no tiene cuenta en ninguna otra red social, por lo que la prohibición no cambiará mucho su día a día. Ella es de las pocas que no entra en estas aplicaciones, en un país en el que el 78,3% de niños y niñas de entre 10 y 11 años ya está registrado en alguna red social.
A Lucía, sin embargo, la prohibición es probable que no le alcance. Cumplirá los 16 este año. Respecto a la medida, explica que "por un lado creo que está bien, para proteger del ciberbullying, pero por otro lado creo que una persona de 14 años ya es lo suficientemente mayor para tener redes y móvil".
Muchas niñas ven estereotipos que son mentira desde muy pequeñas y se pueden sentir mal
Ni a ella ni a sus amistades la medida les afectará, aunque mirando a los adolescentes que vienen detrás reconoce que la medida ayudará porque "muchas niñas suben cosas a redes y la gente se mete con ellas y también ven estereotipos que son mentira desde muy pequeñas y se pueden sentir mal".
Laura, también de 16 años, cree que pese a la prohibición "los menores encontrarán la forma de entrar igualmente". Ella tiene móvil desde hace tres años y reconoce que si no lo tuviera "me alejaría de mis amigos porque hoy en día es un medio de comunicación fundamental, aunque los vería en el instituto".
Antonio Rial Boubeta, profesor de la Universidade de Santiago y uno de los autores del informe 'Infancia, adolescencia y bienestar digital' explica rotundamente que "hay evidencia científica desde hace más de una década de que el uso temprano, frecuente, intensivo y sin supervisión puede tener graves consecuencias en la vida de un niño o un adolescente".
Protección
Tanto en clase, donde ha recibido talleres sobre ciberacoso, como en casa, Rubén, Carla, Lucía y Laura han tenido charlas respecto a la seguridad en redes. Esta última razona que "hay muchos peligros, y un mal uso de las redes sociales puede acarrear riesgos para nosotros y es importante saber las secuelas que dejan estos temas".
La madre de Rubén, María, se muestra totalmente partidaria de la medida."Creo que llega tarde. Hay demasiados delitos informáticos y demasiada gente muy joven, sin criterio todavía, que son mucho más manipulables", indica.
Como madre, lo que más le preocupa es "la mala gente que se les pueda colar. Ellos no se dan cuenta, y es normal". En su casa insisten en la importancia de no compartir ningún dato. "No puede decir de dónde es, ni dónde vive o quienes somos su familia. Al final siempre sube alguna cosa, pero procuras que no suban muchas fotos o no se les vea la cara", comenta.
Estas medidas también se las aplica a sí misma: "He dejado de subir cosas de mis hijos".
Por eso, además de hablar de manera habitual con su hijo sobre este tema, tiene instalado el control parental y ella y otros familiares siguen a Rubén en las redes. "El teléfono es un problema diario, pero al final lo vas resolviendo", admite, antes de destacar la confianza que depositan en su hijo: "Le cuentas lo que pasa en las redes y él nos escucha. Queremos que tenga confianza para contarnos si pasa algo. Es la única manera que tenemos de ayudar".
La cooperación con otras familias forma parte de la protección de su hijo en redes. "A veces nos ponemos de acuerdo y a una hora todas cortamos los móviles y los videojuegos", explica.
Queremos que tenga confianza para contarnos si pasa algo
Elena, madre de Lucía, comparte este parecer. "Además de la prohibición por parte del Gobierno, debería de haber un consenso para que todas las familias nos pusiésemos de acuerdo. Es complicado gestionar algo que va tan rápido y sobre lo que no tenemos experiencia. El problema está más en saber utilizarlas que en la red en sí", explica, antes de ejemplificar que "muchas personas mayores están enganchadas a Facebook sin tener conocimientos sobre la seguridad, siendo igualmente vulnerables. La regulación debería de aplicarse o estudiarse en todos los ámbitos y edades".
"Los padres también tenemos algo que decir", valora Marta, madre de Carla. En su caso, no deja que su hija utilice redes sociales, pero sí ha decidido darle un móvil recientemente "por darle más 'libertad'". Respecto a otras amigas o compañeros que han tenido móvil antes, Marta reconoce que su hija "lo llevó mal, pero también entendía nuestra parte. A veces se enfadaba, pero hemos sido muy claros siempre".
Preocupación por la privacidad
"En mi curso tenemos las dos redes sociales. Muy pocos no tienen ninguna de ellas", explica Rubén. En su caso, utiliza Instagram desde hace un par de años, pero hace tan solo unos meses que se abrió TikTok. En ambas plataformas consume más contenido del que sube y mantiene todos sus perfiles privados. "Yo la tengo cerrada por privacidad. Si subo algo, quiero que solo lo vea mi gente cercana", reconoce.
En las charlas que ha recibido en clase, el joven explica que "nos hablaron de la importancia de tener nuestra imagen tapada y tener por si acaso la cuenta privada".
El uso de redes sociales es un problema de salud pública
La madre de Lucía, Elena, que se dedica a la comunicación y a las redes sociales, considera que la formación que se da no es suficiente: "No les han proporcionado educación suficiente. Ni siquiera las familias y los docentes estamos preparados para ese uso seguro". Por eso, además de conversaciones constantes, tiene acceso a las cuentas de su hija. "Al mismo tiempo, es complicado, ya que como todos los/as adolescentes, en todas las épocas, necesitan también tener su intimidad y trato de no invadirla", explica.
Rial Boubeta recuerda que "antes de cumplir los 11 años, la mitad de los niños en España ya tienen móvil" un elemento que tiene una gran capacidad "de modular a ese niño como persona".
"Hace 12 años que la OMS dijo que esto es un problema de salud pública", añade, antes de poner el foco en el origen del problema: las tecnológicas.
"El único que saca rentabilidad económica es la industria tecnológica, a quien hay que sancionar. A nadie se le ocurre que si en un bar hay seis chavalitos bebiendo se les multa a ellos. Se multa al dueño del bar", compara. Por eso, el investigador de la USC se muestra a favor de esta nueva norma: "La medida me parece necesaria, pertinente y urgente. Ya era hora".
