La noche de ayer Galicia fue testigo, como gran parte del mundo, de un eclipse que volvió roja la luna. Un evento que ha sido, además, una oportunidad para la investigación científica.
Tal y como apuntaban desde el Observatorio Astronómico Nacional, el fenómeno no ha entrañado ningún peligro y ha podido disfrutarse sin ningún tipo de instrumental específico, a diferencia de los eclipses solares.
Aunque el eclipse ha sido visible desde el hemisferio occidental de la Tierra, en España se ha visto de manera parcial, alcanzando el 40% en Galicia.