La 39 edición de los Premios Goya regaló una noche mágica a Granada con la presencia en la ciudad de estrellas del cine nacionales e internacionales y homenajes musicales a las raíces de la urbe, como el homenaje a García Lorca de la mano de Lola índigo, los Morente o Dellafuente.
Uno de los momentos que han quedado para el recuerdo ha sido el discurso de un emocionado Richar Gere, uno de los actores estadounidenses más populares y carismáticos de todos los tiempos, quien se ha acordado de Galicia en su discurso y consecuentemente de la mujer que tiene a su lado desde hace 11 años, Alejandra Silva, natural de A Coruña.
"Es fantástico, gracias a todos", dijo en castellano el veterano actor, que recibió el galardón de la mano de su "best friend", como se dirigió cariñosamente al actor malagueño Antonio Banderas. Todo ello estaba siendo grabado desde el patio de butacas por una visiblemente emocionada Alejandra Silva que escuchó atentamente las palabras de su marido.
"España es mi nueva casa ahora y sé que me dan este premio porque me he casado con esta bella mujer de Galicia, llevamos 11 años juntos y se merece un premio", dijo cariñosamente a la coruñesa.
A continuación, se dirigió a los numerosos intérpretes nacionales presentets en la gala, a quienes dijo que "amo a los actores y actrices por su locura, por seguir siendo niños y contar historias que se solapan y están conectadas".
Todas estas historias audiovisuales aclaró que "integran un universo de felicidad, sueños, esperanzas, dolor y tristeza" y con este último sentimiento se refirió a su tierra, Estados Unidos, que sentenció que "ahora mismo está en un lugar muy oscuro dirigida por un matón", en referencia al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Sobre esta mala situación, afirmó que no solo pasa en su país, sino en todas partes: "hay personas buscando refugio y comida y labores como la de Open Arms", aseguró ensalzando a esta organización que salva vidas de migrantes en el mar Mediterráneo.