El calor ya se deja notar con fuerza en A Coruña. A las 14:00 horas, los termómetros alcanzaban los 28 grados en la ciudad, una temperatura que ha animado a numerosos coruñeses a acercarse a las playas para disfrutar del sol y refrescarse en una jornada marcada por la alerta roja por calor extremo.
Aunque todavía sin la imagen de grandes aglomeraciones propias del verano, los arenales de Riazor, Orzán o Matadero han comenzado a recibir a vecinos y visitantes que han aprovechado el mediodía para tomar el sol, darse un baño o simplemente pasear junto al mar.
La ciudad forma parte de los 138 municipios gallegos en los que la Xunta activó este viernes la alerta roja por calor extremo. A Coruña se encuentra dentro de la zona isoclimática del noroeste de la provincia, una de las áreas en las que se prevé un mayor impacto de las altas temperaturas sobre la salud.
Suspendidas las actividades deportivas
Como consecuencia de esta situación, la Secretaría Xeral para o Deporte suspendió toda la actividad deportiva federada y del programa Xogade al aire libre entre las 12:00 y las 20:00 horas en las zonas afectadas, una medida preventiva para evitar los riesgos derivados del calor.
Desde la Consellería de Sanidade recuerdan que la exposición prolongada a las altas temperaturas puede provocar deshidratación, agotamiento, mareos o incluso golpes de calor, especialmente en personas mayores, niños pequeños, pacientes con enfermedades crónicas y quienes realizan actividad física o trabajan al aire libre.
Entre las principales recomendaciones figuran beber agua con frecuencia, aunque no se tenga sed; evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día; permanecer en lugares frescos y ventilados; vestir ropa ligera y de colores claros y reducir el ejercicio físico en el exterior mientras continúe este episodio de calor.
