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San Juan es la noche más mágica del año, pero también una de las que más debates genera entre los grupos de amigos. Y es que hay una pregunta que se repite todos los años: ¿por dónde salimos?

En la adolescencia casi siempre está claro. "Nosotros por Orzán". Sin embargo, a medida que llegan la mayoría de edad y los primeros trabajos, la pandilla empieza a dividirse. Están los que prefieren continuar con la tradición y aquellos que buscan otras opciones, ya sea en el centro de la ciudad o incluso en arenales de las afueras, como Bastiagueiro.

Podría decirse que la playa de Orzán es el ritual de iniciación al San Juan para los coruñeses. Todos pasan por aquí. Entre los 15 y los 18 años es el lugar de referencia. Miles de jóvenes se reúnen en la arena para vivir una noche que para muchos supone su primer gran San Juan con amigos. Lo curioso es que, aunque casi todos empiezan aquí, no todos se quedan.

https://s3.elespanol.com/2025/06/23/actualidad/1003743817957_256725304_1706x1280.jpg Quincemil

Pasados los 25, la playa sigue formando parte de la celebración, pero ya no siempre es el centro de la noche. Desde hace años, hay ciertas calles y plazas de A Coruña que se vuelcan con San Juan. Es el caso de la plaza José Sellier, donde la noche del 23 los bares de la zona sacan sus barras a la calle y convierten el entorno en una auténtica verbena urbana.

"Al estar cerca de la playa, algunos van y vienen. Para los fuegos suelen ir a verlos y luego vuelven", comenta César, propietario de La Urbana.

La calle San Juan tampoco podía quedarse atrás: ese día está de Santo y tiene que celebrarlo. Los locales de la zona trasladan parte de su actividad al exterior para atender a las cientos de personas que llenan la vía durante toda la noche.

Así como la plaza de Azcárraga, en la ciudad Vieja, o la calle Torreiro, más en el centro. Mires a donde mires te encontrarás a decenas de bares celebrando la noche más mágica del año.

Pasados los 20: a los bares

Y es que, según Javier García, dueño del bar Ama, situado al final de la calle San Juan, la media de edad en esta zona ronda los 30 años. "La verdad es que en mi esquina se concentra todo el mundo. Por la tarde el botellón se apodera de la zona, pero eso se acaba y no les queda otra que irse a la playa", comenta entre risas.

Y es que, por muchos bares que haya, quienes salen por las calles del centro suelen terminar acercándose a los arenales en algún momento de la noche. Ver los fuegos, saltar la hoguera o simplemente caminar entre la multitud sigue siendo una tradición difícil de evitar.

Los que prefieren quedarse en el barrio

La historia cambia cuando nos alejamos del centro y nos movemos por los barrios. Si Orzán es el rito de iniciación del San Juan coruñés, los barrios son el refugio al que muchos regresan con los años.

Es el caso de Alejandro Montouto, que durante los últimos años bajaba a celebrar la noche en Orzán, pero que ahora, a sus 18, ha decidido recuperar la tradición de quedarse en Os Rosales, el barrio en el que creció.

"Me gusta mucho el ambiente del barrio en estas fechas. Todo el parque lleno de familias y amigos. Actualmente lo que suelo hacer es primero estar con mi familia y con los amigos por el barrio y después bajar a Orzán. Pero priorizando siempre la familia, los amigos y el barrio", explica.

El Chaflán, en San Juan, en una foto de archivo

Y es que muchas familias y grupos de amigos que ya han superado la treintena prefieren quedarse cerca de casa antes que desplazarse al centro. En Os Mallos, por ejemplo, el Chaflán organizan una gran sardiñada junto con otros locales de la zona. En Novo Mesoiro, la esquina del bar Mi Barrio se convierte en punto de encuentro para decenas de vecinos.

En barrios como Xuxán, Labañou o Novo Mesoiro, donde existe más espacio libre que en el centro de la ciudad, también es habitual organizar pequeñas hogueras entre amigos y familiares. De hecho, la hoguera más grande de A Coruña no se levanta en ninguna de las playas urbanas, sino en O Ventorrillo, donde un grupo de amigos lleva años construyendo una estructura que ya se ha convertido en una tradición para muchos vecinos.

La hoguera de San Juan tras el Centro Ágora, en O Ventorrillo Quincemil

División por playas

Las propias playas urbanas de la ciudad parecen haberse repartido por generaciones. Mientras que Orzán sigue siendo el territorio de los más jóvenes, al otro lado de la Coraza, en Riazor, es habitual encontrar a familias con niños que viven la noche de una forma más tranquila. La imagen cambia por completo de un extremo al otro.

Y después está el Matadero, punto de encuentro habitual para muchos vecinos de Monte Alto. Aunque buena parte de ellos sigue prefiriendo San Amaro, una playa que la noche del 23 también se llena hasta la bandera.

A Coruña cambia de escenario según la edad. Orzán para los primeros San Juanes, las calles del centro para quienes buscan alargar la noche y los barrios para quienes prefieren compartirla con los suyos. Pero hay algo que no cambia. Ya sea en Orzán, San Amaro, Bastiagueiro, Mera, Santa Cruz o Sabón, no hay playa que amanezca sin restos de ceniza.