El juicio por el crimen de Yoel Quispe, el joven de 22 años que falleció tras recibir una puñalada en la Nochebuena de 2023 en A Coruña, encara una nueva jornada de declaraciones con un denominador común: los numerosos "no recuerdo" pronunciados por los testigos que han pasado por la Audiencia Provincial.
Sin embargo, algunas de las comparecencias sí han servido para apuntalar la versión que se conocía desde el inicio de la investigación: "Eran varias personas peleándose contra una".
A lo largo de las 19 jornadas previstas para el juicio, más de una decena de testigos están llamados a declarar, entre ellos los dos jóvenes que evitaron entrar en prisión tras ser condenados por un delito de lesiones en una causa separada relacionada con los mismos hechos.
Este miércoles comparecieron varios testigos que presenciaron la pelea. Uno de ellos aseguró que lo que vio no fue "una pelea de dos bandos". "Eran varias personas peleándose contra una", afirmó ante el tribunal. El mismo testigo describió el ambiente como especialmente agresivo y sostuvo que vio a la víctima intentar defenderse. "Lo vi defenderse, pero eran varias personas contra él solo", relató.
Como ya ocurrió en sesiones anteriores, la falta de memoria volvió a marcar buena parte de las declaraciones. Aun así, otro de los comparecientes confirmó haber escuchado durante la reyerta la frase "dame la navaja", una afirmación que ya había sido mencionada por otro testigo en la sesión de este mismo martes.
También declaró una persona que aseguró que el joven que acabó confesando haber asestado la puñalada mortal trató inicialmente de desvincularse de lo ocurrido. Según explicó, responsabilizó de los hechos a una tercera persona.
Durante la sesión prestó declaración además uno de los dos jóvenes que fueron condenados por lesiones a Yoel en un procedimiento judicial independiente. Según relató, abandonó el lugar tras el primer enfrentamiento y no llegó a presenciar la agresión mortal. "Yo veo un intercambio entre ellos y que uno de ellos le da golpes", indicó sobre esos momentos iniciales.
Más allá de la pelea, otro conocido de la víctima quiso poner el foco en la figura de Yoel. "Era trabajador, un pilar fundamental en el sustento de su familia", aseguró. También explicó que el joven apenas mantenía relación con su padre, que ejerce la acusación particular junto a la madre.
La Fiscalía pide homicidio
El juicio se celebra contra tres jóvenes. La Fiscalía solicita 14 años de prisión por homicidio para el único acusado que permanece encarcelado y pide el sobreseimiento para los otros dos. Frente a esta postura, la familia sostiene que los tres deben ser condenados.
Las acusaciones consideran autor material del crimen al joven que confesó la puñalada, cooperador necesario al acusado que presuntamente le facilitó la navaja y atribuyen también responsabilidad a un tercer procesado.
El abogado de la madre reclama 25 años de cárcel por asesinato para los dos primeros y 15 para el tercero como cómplice. Por su parte, la representación legal del padre solicita la misma pena para los dos principales acusados y tres años para el tercer procesado como encubridor.
Las defensas, en cambio, reclaman la absolución. De forma alternativa, la representación del joven que reconoció haber apuñalado a Yoel solicita que los hechos sean considerados homicidio imprudente o lesiones dolosas con homicidio imprudente, con una pena de un año de prisión.
Por estos mismos hechos, dos acusados de golpear a la víctima aceptaron anteriormente una condena de nueve meses de cárcel por un delito de lesiones, aunque evitaron el ingreso en prisión al alcanzar un acuerdo de suspensión de la pena condicionado a no delinquir y al pago de la responsabilidad civil.
