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Los perros ya no podrán acceder a las playas de A Coruña desde este lunes 1 de junio. Y es que, con el inicio de la temporada estival, entra en vigor la restricción recogida en la nueva ordenanza municipal de playas, que prohíbe la presencia y el tránsito de perros y otros animales domésticos en los arenales de la ciudad hasta el próximo 30 de septiembre.

La medida afecta a todas las playas coruñesas, con una excepción principal: la playa de Bens, que mantiene durante todo el año su condición de playa canina. Además, la normativa contempla la posibilidad de habilitar zonas específicas de esparcimiento para perros en otros arenales, aunque por el momento Bens continúa siendo el único espacio autorizado de forma permanente.

Con ello, los propietarios de los animales deberán mantener en todo momento un control directo sobre ellos y recoger inmediatamente sus excrementos. También quedan exentos de esta prohibición los perros de asistencia, salvamento o auxilio.

El acceso de animales domésticos a las playas durante el periodo estival fuera de los espacios autorizados está considerado una infracción leve, lo que podría suponer una multa de hasta 750 euros. Del mismo modo, no recoger los excrementos o no ejercer un control adecuado sobre el animal podrá dar lugar también a sanciones.

Primer verano con la nueva ordenanza de playas

A Coruña afronta este verano la primera aplicación práctica de la nueva ordenanza municipal específica para las playas, aprobada el pasado mes de septiembre y en vigor desde octubre. Se trata de la primera regulación de este tipo en la ciudad y establece normas sobre convivencia, limpieza, seguridad y protección ambiental en los arenales.

Entre las principales novedades figura la prohibición del uso de altavoces y dispositivos sonoros que puedan generar molestias al resto de usuarios. También queda prohibido fumar en las zonas no habilitadas para ello, abandonar desperdicios en la arena o arrojarlos al mar.

La normativa regula además los juegos de pelota en la playa. Estas actividades solo podrán realizarse cuando exista una distancia mínima de diez metros respecto al resto de bañistas, con el objetivo de evitar molestias y garantizar la seguridad de los usuarios.

Tipos de sanciones

El régimen sancionador contempla multas de hasta 750 euros para las infracciones leves, de entre 751 y 1.500 euros para las graves y de entre 1.501 y 3.000 euros para las muy graves.

Con la llegada del verano, las playas de la ciudad ya presentan su imagen habitual tras los trabajos realizados durante las últimas semanas para desmontar las dunas de protección instaladas durante el invierno y acondicionar los arenales. Sin embargo, desde este 1 de junio, los paseos de perros por la orilla quedarán limitados a los espacios expresamente autorizados por el Concello.