María Villar llegó en 1946 al barrio de Cuatro Caminos, en A Coruña, desde Ponteceso. Tenía 20 años y toda una vida por empezar junto a su marido en la ciudad herculina. "El barrio era como una familia enorme. Nos conocíamos todos", recuerda para Quincemil.
Esta coruñesa de adopción,hoy tiene 80 años y lleva 60 viviendo en la calle Santa Lucía, donde también regentó el ultramarinos El Sol Argentino. El local sigue hoy abierto bajo otro propietario y, desde sus inicios, abastece de víveres a buques y pesqueros que llegan al puerto: "Hace años llegaban un montón de barcos al puerto desde el Gran Sol, a veces estábamos día y noche trabajando en la tienda. Hoy llegan menos barcos de pesca, hay más cruceros".
Todo en un barrio de la ciudad que ha cambiado bastante de lo que era a lo que es. "La gente es buenísima, como si fuéramos una familia, lo que pasa es que ahora muchos se fueron y otros son muy mayores. Ahora la gente joven pasa de los que somos más mayores", cuenta María.
"Tenemos muchos servicios y si sigues caminando hacia abajo, ya está el centro de la ciudad. Está muy bien situado"
Menos comercios locales
En concreto, en su calle, asegura que quedan pocos de los vecinos de toda la vida: "Se vendieron cuatro pisos hace poco". También,recuerda que antes había más oferta de bares y de comercio como librerías: "Había una plaza, donde ahora está la avenida de Alfonso Molina, en la que se hacía un mercadillo y venía gente a comprar y vender".
Ella describe a Cuatro Caminos como un barrio "muy tranquilo" y en el que nunca hubo problemas de ningún tipo. "Tenemos muchos servicios. Sales de Santa Lucía y ya tenemos El Corte Inglés y, si sigues caminando hacia abajo, ya está el centro de la ciudad. Está muy bien situado", destaca María.
Entre las zonas preferidas de María para salir a pasear se encuentran la peatonal situada en la calle Alcalde Marchesi y la plaza de la antigua Fábrica de Tabacos: "Están muy bien esas zonas ahora".
"Hace años llegaban un montón de barcos al puerto desde el Gran Sol, a veces estábamos día y noche trabajando en la tienda"
Triunfos del Dépor
Cuando uno piensa en la fuente de Cuatro Caminos no puede evitar verla como el lugar de celebración de los éxitos del Deportivo. María afirma que pese a no ser seguidora del fútbol, atesora en su memoria recuerdos de la plaza abarrotada de gente celebrando los títulos del club como las dos Copas del Rey (1995, 2002) y la Liga (1999-00). "Ahora está un poco apagado. No hay ese movimiento. Es un fastidio porque la verdad se movía todo: las cafeterías y los restaurantes", comenta.
La historia de Cuatro Caminos continúa escribiéndose gracias a la memoria de vecinas de toda la vida como María que mantienen viva la esencia del barrio situado en una ubicación privilegiada de la ciudad.
