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Los primeros indicios de la investigación por el fallecimiento de un operario ayer en el instituto Agra do Orzán, en A Coruña, apuntan a que no contaba con medidas de seguridad que permitiesen evitar su caída tras desprenderse el tejado en el que estaba realizando tareas de mantenimiento.

Los trabajos consistían en una limpieza de canalones, una labor que las direcciones de los centros contratan "sin la intervención de la consellería en el ámbito de sus competencias para garantizar la buena conservación de las instalaciones", según ha explicado Educación a Quincemil.

Una empresa contratada por la Xunta ha realizado esta mañana una "solución provisional" para cubrir el hueco provocado por la caída.

"Las instalaciones se encuentran en buen estado de conservación y pueden emplearse con seguridad", confirman.

Román Rodríguez se trasladó al centro esta mañana

Tras lo sucedido el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, se ha trasladado esta misma mañana hasta el centro.

Allí se ha interesado por lo sucedido y ha transmitido su apoyo a familias y comunidad educativa.

Ayer, tras tener conocimiento de lo sucedido, la Unidad Técnica de la Consellería se desplazó hasta el IES para prestar su apoyo.

La Xunta está colaborando con la investigación y ha afirmado que colaborará con todo lo que la autoridad judicial reclame en el proceso.