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Después de sobrevivir a 16 borrascas en la temporada 2025/26, el mercado de la plaza de Lugo vuelve a tener el ambiente de siempre. Aunque el pescado y el marisco nunca faltaron en la plaza, algunos de sus clientes sí lo hicieron. "La gente se piensa que al haber mal tiempo no tenemos, pero no es así", reconoce Gonzalo Abad desde su puesto.

Aun así, la situación para los pescadores no ha sido fácil. Este invierno fue uno de los más complicados. "Hasta ahora habíamos tenido precios de Navidad", asegura Abad.

"Han sido tres meses muy complicados", recalca. Sin embargo, con el buen tiempo hay más pescado, pero también más gente, lo que hace que el marisco baje de precio: "Son precios razonables en estas fechas".

Por ejemplo, el percebe pequeño que en su puesto estaba a 65 euros el kilo ahora está a 45. La centolla está bajando poco a poco, al igual que ocurre con el bogavante: "Lo que mejor está de precio es la cigala (55 la grande y 48 la pequeña)". Lo que sí, hay que dar unas semanas a las almejas y a los berberechos porque el temporal hizo su destrozo: "El tema concha murió mucho".

Geli, desde su puesto, no pierde la sonrisa. Se nota que el sol alegra el ambiente. "Muy bien tanto ayer como hoy", responde al preguntarle qué tal fueron las ventas con la llegada del buen tiempo.

Fin de la temporada del cocido: llega la operación bikini

En su caso, lo que más ha vendido es el salmón. "Para contrarrestar, la gente deja atrás el cocido y las laconadas y se pasa al pescado", ríe.

Rebeca, desde Peixes Splash, tiene el puesto hasta arriba de pescado a eso de las 10:00 horas de la mañana de este sábado. Está de acuerdo con el resto de los placeros: "Pescado siempre hubo, pero ahora hay más gente", indica.

Rebeca, placera de la plaza de Lugo Quincemil

Coincide en que está más barato que en las semanas anteriores, aunque cree que todavía puede bajar más su precio.

Chus, desde su puesto, no ha parado de trabajar en toda la mañana, con numerosas ventas. De hecho, aun con el mostrador sin gente por un momento, sigue haciendo encargos y reservando piezas para los clientes. "Entre ayer y hoy se notó mucho el aumento del pescado. Pero más el de la gente".

En definitiva, lo que está claro es que el buen tiempo se notó en la lonja y, en consecuencia, también en los precios. Pero lo que de verdad creció fue la afluencia de clientes, que con el sol se animan a salir a la calle en busca de una buena pieza para comer.