El pleno municipal de A Coruña vivió este mediodía uno de sus momentos más tensos. Lo que comenzó como una pregunta del Partido Popular sobre vivienda acabó derivando en un cruce de acusaciones personales, insultos directos y la suspensión de la sesión por parte de la alcaldesa, Inés Rey, que decidió aplazarla hasta las 17:00 horas ante la imposibilidad de mantener el orden.
Todo se desencadenó a raíz de una intervención del concejal del PP Antonio Deus, quien, en el turno de preguntas, comenzó criticando la gestión municipal en materia de vivienda y urbanismo.
Deus aprovechó la intervención para acusar, de nuevo, al portavoz del Gobierno local, José Manuel Lage, de haber falseado, presuntamente, la tramitación de una licencia cuando tenía competencias en Urbanismo, en referencia a las irregularidades en las obras de un inmueble de su propiedad, una polémica que ya había estallado hace dos años.
"¿Desconocía usted la legislación para tramitar una licencia urbanística? Porque usted la falseó. Han sido acosadas por cumplir con sus obligaciones laborales para dar respuesta a un procedimiento administrativo que, qué casualidad, tenía que ver con su 'pisito'", lanzó el edil popular, refiriéndose a las recientes denuncias a través del canal interno del PSOE de dos exconcejalas del Concello.
La respuesta no se hizo esperar. Visiblemente molesto, Lage replicó desde su escaño: "Usted no es el único concejal que viene a pedir favores, pero es uno de ellos. Es usted un sinvergüenza". El insulto obligó a la alcaldesa a intervenir por primera vez para llamar al orden y tratar de reconducir el debate. "No voy a entrar en su juego", que más delante especificó que es el de "provocar", señaló Rey.
"Empiezan a imputar delitos como quien reparte caramelos... Cuando no hay nada que decir ni de proponer vienen a poner en marcha esa maquinaria del fango en la que tanto les gusta rebozarse", continuó la regidora. Tras su intervención procedió a darle de nuevo la palabra a Lage, y Deus, al ver que no se le permitía volver a intervenir, decidió abandonar la sala.
Antonio Deus
A partir de ahí, la tensión no hizo más que aumentar. En el turno del también concejal popular Miguel Lorenzo, que inicialmente hablaba sobre limpieza y el contrato de la basura, volvió a elevar el tono al referirse a la actitud de Lage. "Cuando alguien se comporta como un matón en este pleno yo también tengo que pedir respeto. No nos faltan al respeto a nosotros, sino a la sociedad y a la democracia. No vamos a permitir que se nos insulte ni actuar como un matón de feria”, afirmó.
La expresión "matón de feria" terminó por desbordar definitivamente la sesión. Lorenzo continuaba hablando pese a tener el micrófono apagado, mientras Inés Rey repetía hasta en cinco ocasiones que "no tiene la palabra".
La alcaldesa trató de calmar la situación llamando al respeto entre los concejales, pero también entre los ciudadanos afectados por los problemas que se estaban tratando en ese momento, que era la limpieza viaria. Pero el clima ya estaba completamente deteriorado. Con el tono en constante escalada y los reproches cruzados de un lado a otro, Inés Rey optó finalmente por hacer uso de una de sus prerrogativas como presidenta del pleno.
"Se ha deturpado el clima que había en este pleno y, desde la Presidencia, estoy intentando mantener las normas. Me limité a recordarles que no están en el uso de la palabra. Esto comienza a ponerse ciertamente incómodo. El tono va subiendo y seguimos escalando", afirmó.
Y añadió: "En mis facultades también está la de interrumpir el pleno y retomarlo en torno a las 17:00 horas. En este clima me resulta imposible continuar presidiendo una sesión en la que no se están respetando ni las mínimas normas que marca la Presidencia. En este momento queda suspendido el pleno".
