Miles de cartas, paquetes y notificaciones administrativas se acumulan desde hace semanas en varias unidades de reparto de A Coruña. Una situación que se repite desde hace meses y que los sindicatos atribuyen a la falta de contratación en el servicio de Correos.
Mientras las empresas privadas de paquetería cada vez se hacen más fuertes, el histórico servicio público postal se ha ido deteriorando en los últimos años. "A solución é fácil: contratar traballadores e traballadoras que xa están nas bolsas de emprego de Correos", resume Román Pena, delegado de la CIG-Correos en A Coruña. Esa contratación no llega, mientras el volumen de envíos sigue creciendo.
En la ciudad hay actualmente dos unidades de reparto especialmente afectadas: la Unidad de Reparto nº1, situada en la zona de la Marina (calle Alcalde Manuel Casas), y la Unidad de Reparto nº3, en la calle Entrepeñas, en el Agra del Orzán. Ambas funcionan, según el sindicato, con apenas el 50% de su plantilla.
En el caso de la unidad de la Marina, de una plantilla teórica de 39 personas, la CIG contabiliza que solo están operativas 20. Entre jubilaciones sin cubrir, bajas médicas y vacaciones, los paquetes se van apilando a lo largo de las baldas. El resultado: cerca de 11.000 cartas sin repartir y más de 3.000 notificaciones administrativas acumuladas.
Pero la situación es incluso más grave en la oficina de Entrepeñas, que englova los códigos postales 15010 y 15011, en el barrio con mayor número de habitantes de la ciudad. Allí se contabilizan más de 14.000 envíos ordinarios pendientes y unas 2.500 notificaciones administrativas sin entregar. En total, entre ambas oficinas, la cifra supera los 25.000 envíos sin repartir y las 6.000 notificaciones, muchas de ellas con plazos legales que afectan directamente a la ciudadanía.
El caso de Novo Mesoiro
Oficina de Correos de Novo Mesoiro, en A Coruña
Desde Novo Mesoiro, la Asociación de Vecinos lleva meses reclamando nuevos horarios en la oficina de su barrio. A pesar de que la zona ya suma casi una población de cerca de 10.000 personas, siguen sin tener un servicio disponible durante todo el día. La que hay ahora, ubicada en la calle Ribeira Sacra, abre tan solo de 9:30 a 13:30, es decir, cuatro horas diarias. En caso de trabajar en horario de mañana, como casi todo el mundo, ya te es imposible acudir a esta.
Su 1,4 de puntuación en Google evidencia el disgusto entre los vecinos. Las reseñas van dirigidas únicamente al horario. Lo que exigen desde la asociación vecinal es que pase a horario partido para que la gente que no puede ir por las mañanas, acuda por las tardes. Sin embargo, no se puede hacer nada mientras esta figure como oficina satélite, ya que responde a una principal que es la de La Marina, especialmente saturada ahora mismo.
El giro hacia nuevos negocios: balizas a casi 50 euros
Otro de los aspectos que más llama la atención es el cambio de modelo que, según denuncia el sindicato, está viviendo Correos. "É unha pena que un servizo público se deteriorase tanto nos últimos anos", lamenta Román Pena. Según explica, la empresa ha dejado en segundo plano la paquetería y el reparto postal para centrarse en la venta de otros productos.
"Agora fanos vender seguros privados e mesmo valizas V16 por 50 euros", denuncia el delegado sindical, que ve en esta estrategia una pérdida de la esencia del servicio público. Mientras se promueven estos nuevos negocios, las bolsas de empleo siguen sin activarse y las unidades de reparto continúan bajo mínimos.
