La cancelación del servicio de tren a la ciudad de Vigo debido a causas meteorológicas ha cogido por sorpresa a muchos viajeros, algunos ya con su billete preparado. Nada más llegar a la estación de A Coruña, una empleada les indicaba que su viaje finalizaba en Santiago de Compostela, sin alternativa para continuar con la ruta.
Con cierto orden, los viajeros se ubicaron en su cola, separándose del tren que unos minutos después saldría hacia Madrid.
Mientras los paneles de información mantenían el rótulo de Vigo como destino, todos se resignaban a que su desplazamiento finaliza mucho antes y tienen que tirar de imaginación para completar el último tramo.
Manuel y Dolores son un matrimonio que no se enteró de la cancelación hasta llegar allí. Con cierto enfado, explicaban a Quincemil que "a mí así el billete no me vale de nada, no tengo forma de moverme en Santiag"”. Mientras Dolores se quejaba de que no hay alternativa, Manuel se resignaba a que era por su seguridad: "Mejor así que pase lo de Córdoba".
Alex, un estudiante que aprovechó para adelantar el regreso a casa, también se vio en una situación similar. "Mañana no tengo clase y hoy tampoco. Viene mi padre al mediodía a recogerme a Santiago", comenta mientras se arma de paciencia actualizando la lista de Spotify que le amenizará la espera.
Algo similar le sucedió a Ernesto. Su viaje a Vigo era para ver a un familiar. "Compré el billete hace unos días. No me esperaba esto. Ahora iré hasta la estación de buses para ver si tengo alternativa y si no me tendré que fastidiar", dice con un tono pausado.
Sea como fuere, su viaje a Vigo no será el previsto. Puedan llegar o no, tendrán que tirar de un plan alternativo que Renfe no les ha facilitado.
