Los conductores de autobuses llevaban meses advirtiéndolo. La falta de espacio de maniobra de la línea 12A en la estación provisional de tren de A Coruña, sumada a los coches estacionados en doble fila, provocó el pasado viernes un accidente entre un autobús urbano y un turismo.
Aunque el incidente no dejó heridos, sí tuvo consecuencias directas para el servicio: fue necesario prescindir de una frecuencia de la línea y algunos pasajeros se vieron obligados a bajar del autobús mientras se tramitaban los partes del seguro.
Lo ocurrido el viernes, a última hora de la tarde, no fue un hecho aislado. Un autobús no pudo esquivar a un coche que se encontraba estacionado literalmente sobre la rotonda cuando el vehículo de transporte público procedía a realizar el giro. No es algo nuevo que los conductores paren en el primer lugar disponible para recoger o dejar pasajeros.
Un autobús colisiona en A Coruña contra un coche aparcado en la rotonda de la estación de tren
La terminal temporal de tren de A Coruña abrió sus puertas a finales de diciembre de 2024 y permanecerá en funcionamiento mientras se construye la nueva estación intermodal, prevista para este año. Gracias a esta solución provisional, la ciudad no tuvo que prescindir del servicio ferroviario.
El problema es que meses después de su apertura, a pesar de que se habilitó un aparcamiento privado, muchos usuarios desconocen su existencia. "Tardas lo mismo que aparcando en la calle y, además, es gratis", explica una usuaria habitual de Renfe. Desde el acceso al garaje por A Sardiñeira se tarda aproximadamente ocho minutos a pie hasta la estación, situada en la avenida del Ferrocarril.
Por ello, cuando se trata de paradas breves para recoger o dejar a familiares y amigos que llegan en tren, muchos conductores optan por detenerse donde encuentran espacio, incluso en doble fila o en zonas no permitidas.
Óscar Vieites, presidente del comité de empresa de la Compañía de Tranvías, asegura que la situación se repite con frecuencia. "Esto no es nada nuevo. Ya nos hemos quejado en varias ocasiones. Llegamos a tardar 15 minutos en hacer un giro que no debería llevar más de un minuto en la estación de tren. Es desesperante para un servicio público que tiene horarios que cumplir y seguimos sin soluciones", lamenta.
Desde Tranvías también señalan que los atascos se producen principalmente en la glorieta cuando coinciden las llegadas de trenes con el paso de los autobuses de la línea 12A. "En ocasiones, los vehículos estacionados en doble fila para recoger a personas viajeras bloquean el paso del bus. Somos conscientes de que se trata de una situación provisional y esperamos que se resuelva lo antes posible con el fin de las obras", apuntan desde la empresa.
Menos taxis
El problema afecta también al servicio de taxi. El portavoz de Radiotaxi, Antonio Vázquez, explica que "acceder cuando llegan los trenes es un caos porque está lleno de coches particulares". "La parada está enfrente y entran unos diez coches, pocos para los momentos en los que llegan trenes y hay quince o veinte taxis esperando", añade.
Cola para coger el bus en la estación el día del accidente
Desde Teletaxi, Ricardo Villamisar coincide en el diagnóstico: "Salvo cuando llegan trenes y hay muchos particulares esperando a familiares en doble fila, la rotación es continua. El problema se concentra en esos momentos puntuales y ralentiza mucho los accesos".
Todo ello se traduce en un problema mayor. La falta de taxis provoca colas interminables en la parada de autobuses y, si a eso se suma el accidente del pasado viernes, que bloqueó el paso en la rotonda, el resultado fue un importante colapso en los alrededores de la estación.
