El Ayuntamiento aprobará esta semana la ordenanza municipal que regulará el tráfico en el casco histórico, una norma con la que se pretende potenciar el uso peatonal, restringir la circulación y mejorar la seguridad y la calidad de vida en el centro histórico de la ciudad.
El texto fue presentado este lunes en la Comisión de Movilidad y, antes de su implantación definitiva, será sometido a información pública durante un mes para la presentación de alegaciones.
La ordenanza tiene como objetivo reordenar el tráfico en el casco histórico, dando prioridad a los peatones, limitando la circulación de vehículos, evitando los estacionamientos indebidos en plazas y calles y controlando las velocidades inadecuadas en determinadas zonas. Para ello, el Ayuntamiento instalará 12 cámaras de control de accesos, un sistema ya implantado en numerosos cascos históricos de otras ciudades.
Podrán acceder sin límite de tiempo todos los residentes, cuyos vehículos serán incluidos en un listado elaborado a partir del padrón municipal, así como vehículos municipales, de emergencia, usuarios de garajes, personas con movilidad reducida, servicios públicos, taxis y VTC, empresas que realicen trabajos en zonas peatonales y vehículos de carga y descarga, con horario de 07:00 a 11:00 horas.
Para el resto de usuarios, el Ayuntamiento establece un tiempo máximo de acceso de 30 minutos, destinado a facilitar gestiones puntuales.
Este periodo será controlado mediante las cámaras, que registrarán la hora de entrada y salida de los vehículos.
En caso de superar ese tiempo, los titulares dispondrán de 48 horas para justificar la incidencia ante la Policía Local antes de que se proceda a una posible sanción.
El plan contempla además una zona restringida exclusivamente a residentes en Plateiros, para acceder a calles como Venela Clérigos, Cristo, Pinche, Pastelería, Pastel, Sombrereiros, Cerca y Santa María, evitando que esta vía se utilice como atajo. Entre las áreas controladas figuran también la plaza García Naveira y la plaza de Galicia, en la zona de la parada de taxis frente al Liceo.
La ordenanza fija que los vehículos deberán circular a velocidad peatonal, sin superar en ningún caso los 20 km/h, y que los peatones tendrán siempre prioridad, salvo frente a los servicios de emergencia. Asimismo, queda prohibido estacionar en todas las vías salvo en los espacios expresamente habilitados.
La alcaldesa, María Barral, subrayó que esta regulación "sitúa a las personas en el centro de la ordenación del espacio público, priorizando la vida en las calles frente al tráfico rodado y mejorando la seguridad y la convivencia".
Según indicó, la medida será positiva para residentes, comercio y hostelería, y recordó que el límite de 30 minutos es suficiente gracias a los aparcamientos del entorno y al parking subterráneo cercano, que ofrece 20 minutos de gratuidad.
El Ayuntamiento establecerá un periodo de prueba de tres meses, durante el cual las infracciones se comunicarán de forma informativa, antes de la entrada en vigor definitiva de la ordenanza.
